El incendio del pasado domingo en un edificio de apartamentos en la ciudad suroccidental de Ludwigshafen ha incrementado la fricción entre los dos países, en medio de acusaciones de algunos en Turquía de que los servicios de rescate alemanes no respondieron con la suficiente rapidez y sospechas de un atentado por motivos raciales.
Las nueve víctimas eran ciudadanos alemanes de ascendencia turca, y algunos graffitis encontrados en las paredes de los edificios de los alrededores incrementaron el temor de que se trataba de un atentado por motivos racistas.
Merkel calificó al incendio de «un terrible incidente que ha estremecido a todo el mundo en Alemania, al igual que en Turquía».
Erdoğan y Merkel guardaron luego un momento de silencio junto con la audiencia presente, antes de un debate con estudiantes de instituto de Berlín sobre las relaciones germano-turcas.
Erdoğan, que se encuentra de visita en Alemania por un viaje que ya estaba programado, pidió una oportunidad justa para todos los inmigrantes, provocando el aplauso de las docenas de estudiantes turcos presentes en el aforo.
«Sí a la integración. No a la asimilación», dijo Erdoğan mediante un intérprete.
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Como gran aficionado a la historia que es, a Pablo Gómez le cautivó Turquía desde el primer día que la visitó en 2006: allí se casó, allí tiene una casa, y desde entonces se ha convertido en todo un experto en la actualidad de Turquía. Con una larga experiencia en medios de comunicación, está al frente de Hispanatolia desde 2011.





