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Erdoğan: »No permitiremos que ni un solo armenio sufra discriminación en Turquía»

El presidente turco Tayyip Erdoğan aseguró que Turquía no permitirá que sus ciudadanos de origen armenio sean discriminados o marginados, durante un mensaje emitido con motivo del 24 abril, fecha en la que Armenia y su diáspora conmemoran el genocidio armenio

“La seguridad, prosperidad y bienestar de nuestros ciudadanos armenios, que enriquecen las tierras de Anatolia con su cultura y sus relaciones humanas, continúan estando bajo nuestra protección”, dijo Erdoğan en un mensaje remitido a Sahak Maşalyan, Patriarca de la Iglesia Ortodoxa Armenia de Turquía. “No hemos permitido y no permitiremos que ni uno solo de nuestros ciudadanos armenios sea discriminado, marginado, o que se sienta como alguien inferior en nuestra tierra”, insistió el mandatario turco, que volvió un año más a transmitir sus condolencias por los ciudadanos otomanos de origen armenio que murieron durante la I Guerra Mundial “como consecuencia de los conflictos armados, rebeliones, bandas armadas y actos terroristas”.

“Es importante abordar la historia bajo la guía de la sabiduría, la conciencia y la ciencia, en lugar de favorecer un discurso radical y de odio. Mostrar empatía sin indiscriminación por los incidentes grabados en nuestra memoria como nación, impedirá que las semillas sembradas del odio arraiguen”, dijo. “Creemos que la forma de proteger a las futuras generaciones de la espiral de violencia y guerra que acecha al mundo es construir un futuro juntos iluminado por las lecciones que hemos aprendido de nuestro dolor común”, añadió el presidente turco.

No es la primera vez que Erdoğan se refiere al “dolor común” compartido por turcos y armenios durante la caída del Imperio Otomano en la I Guerra Mundial para referirse al llamado genocidio armenio, unos hechos acaecidos en 1915 que Armenia y su diáspora consideran un genocidio deliberado contra los armenios que vivían en Anatolia, asegurando que más de un millón de armenios otomanos fueron asesinados. Por contra, Turquía reduce considerablemente esa cifra y asegura que un número igual o mayor de turcos musulmanes murieron como consecuencia del hambre, las epidemias y el caos político y social producto de la guerra.