Erdoğan niega que haya tensiones con el ejército

El primer ministro turco Recep Tayyip Erdoğan negó la existencia de tensiones entre su gobierno y las poderosas fuerzas armadas turcas.

El primer ministro turco Recep Tayyip Erdoğan negó la existencia de tensiones entre su gobierno y las poderosas fuerzas armadas turcas, después de que la fiscalía ordenara este domingo el registro de unas oficinas del ejército como parte de la investigación abierta por un supuesto complot para matar al vice primer ministro Bülent Arınç.
Se trata del segundo registro llevado a cabo en unas oficinas militares a lo largo del fin de semana, tras el arresto el sábado de ocho soldados turcos después de que los guardias de seguridad de Arınç vieran a algunos militares rondando la vivienda del vice primer ministro en varias ocasiones.
En un intento por acallar los rumores surgidos estos días, Erdoğan quiso dejar claro que por ahora se está llevando a cabo una investigación sobre una denuncia hecha y que todo lo demás son especulaciones. «No se debería culpar a toda una institución por los errores de unos individuos. Nadie tiene derecho a dañar la paz del país con rumores y suposiciones», dijo el primer ministro turco en referencia a las voces que han señalado estos días al ejército como instigador del supuesto intento de asesinato.
Erdoğan se reunió el sábado con el Jefe del Estado Mayor y máximo mando del ejército turco, el general İlker Başbuğ, y con el comandante de las fuerzas terrestres Işık Koşaner, tras el arresto de los ocho soldados. Además el Consejo de Seguridad Nacional (MGK, en turco) tiene previsto reunirse este lunes en Ankara y sin duda el supuesto complot de asesinato será uno de los temas de discusión.
Por ahora no está nada claro qué estaban haciendo los militares implicados en las detenciones. Según fuentes del ejército turco, dos oficiales militares estaban apostados dentro de un coche en las proximidades de la vivienda del vice primer ministro Arınç como parte de una misión de vigilancia contra otro oficial, del que se sospechaba estaba filtrando información. Sin embargo algunos diarios como el rotativo turco «Radikal» apuntaba a un conflicto entre policía y jueces por un lado, y ejército y servicios de inteligencia por otro, al tiempo que subrayaba que esta es la primera vez en la historia de Turquía que un fiscal ordena a la policía que registre unas oficinas militares, consideradas en este caso además de alto secreto.
Por ahora los mercados financieros no han mostrado sin embargo ninguna reacción negatia a la noticia, tal y como apuntaron algunos analistas, y pese a ciertos temores por nuevas tensiones entre gobierno y ejército en un país que ha sufrido cuatro golpes de estado desde 1960 la bolsa de Estambul cerró el viernes -cuando se conoció la noticia- en su nivel más alto.