ERDOĞAN BUSCA NUEVOS AVANCES EN EL CAMINO DE TURQUÍA HACIA LA UE

El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdoğan, aseguró ayer que la adhesión a la Unión Europea es una prioridad principal para Turquía. Erdoğan, que se encuentra en Bruselas en la que es su primera visita en cuatro años a la capital política europea para relanzar el proceso de adhesión turco, dijo que esperaba que 2009 fuese el año del progreso de las negociaciones entre su país y la Unión.

El primer ministro turco sorprendió sin embargo ayer a las autoridades comunitarias amenazando con reconsiderar el apoyo de Turquía al gaseoducto Nabucco, que transita por su territorio y resulta vital para los intentos de la UE por diversificar sus suministros de energía, muy dependientes del incómodo vecino ruso. Erdoğan dijo que Turquía podría reconsiderar al proyecto de 12.000 millones de dólares del gaseoducto de Nabucco si el capítulo sobre energía de las negociaciones de adhesión continuaba bloqueado.

Se espera que el proyecto Nabucco pueda llegar a transportar unos 30.000 millones de metros cúbicos anuales de gas desde el Mar Caspio u Oriente Medio hasta Austria a través de Turquía. El primer ministro turco dijo sin embargo que si las conversaciones sobre energía seguían bloqueadas, su gobierno reconsideraría el apoyo al proyecto. Además puso en cuestión que el proyecto pudiese transportar las cantidades de gas anunciadas: «La información que hay es que los países que dicen que proporcionarán suficiente cantidad de gas natural, no tienen bastante gas natural para proporcionar», dijo Erdoğan. «En el proyecto Nabucco se necesita un flujo de 30.000 millones de metros cúbicos de gas natural, pero no está ahí», añadió.

Varios analistas aseguran que hasta ahora sólo se han garantizado 3.000 de los 15.000 millones de metros cúbicos que se necesitan como mínimo para poner en marcha el proyecto. Irán podría ser una potencial fuente de gas natural para alimentar el gaseoducto Nabucco, pero la UE rechaza esta opción por razones políticas.

La UE presiona además a Ankara para que acelere sus reformas, y ha criticado últimamente al gobierno turco por haberlas dejado «aparcadas» centrando su atención en asuntos domésticos. Además el bloque comunitario reclama a Turquía que reforme su constitución, que mejore la libertad de expresión, que garantice más derechos a las minorías y que restringa el poder del poderoso ejército turco.

El primer ministro turco dijo ayer que Turquía ya estaba trabajando en muchas de las reformas exigidas por la UE. «No pedimos privilegios, lo que pedimos es un trato justo e igual», dijo Erdoğan, que se quejó porque algunos capítulos de las negociaciones de adhesión siguen bloqueados por razones políticas.

La UE ha abierto hasta ahora 10 de los 35 capítulos que conforman las negociaciones de adhesión. Pero ocho capítulos permanecen bloqueados por la reticencia de Ankara a abrir sus puertos y aeropuertos a los grecochipriotas. El gobierno turco dice estar dispuesto a hacerlo pero reclama a cambio que los grecochipriotas hagan lo mismo y pongan fin al aislamiento de la comunidad turcochipriota del norte de la isla.

El gobierno grecochipriota dijo el pasado mes de diciembre que bloquearía las conversaciones sobre energía con Turquía hasta que se resolviese la disputa petrolífera que mantienen ambos gobiernos en aguas de la isla. El gobierno turco ha criticado en numerosas ocasiones a la UE por permitir el acceso a la UE en 2004 de un Chipre dividido, lo que ha permitido a la parte griega de la isla condicionar unilateralmente tanto las conversaciones de reunificación en Chipre como las negociaciones de adhesión de Turquía a la Unión Europea, ya que como miembro del bloque los grecochipriotas tienen capacidad de veto sobre las decisiones de la UE.