BARACK OBAMA HACE HISTORIA EN UNA CEREMONIA SIN PRECEDENTES

Barack Obama entró ayer en la historia al jurar como el primer presidente negro de Estados Unidos ante más de dos millones de personas reunidas en Washington, a quienes pidió una \»nueva era de responsabilidad\» para enfrentarse a los numerosos desafíos tanto dentro como fuera del país.

Tal y como marca la tradición, Obama se convirtió en el 44º presidente de los Estados Unidos a las 12:05 hora local (18:05 hora peninsular) al jurar con la mano izquierda sobre la misma Biblia que usó el presidente Abraham Lincoln, en las escalinatas del Capitolio. \»Yo, Barack Hussein Obama, juro solemnemente que desempeñaré el cargo de presidente de Estados Unidos\», dijo este hijo de un padre keniano y una madre blanca de Kansas ante una multitud emocionada de más de dos millones de personas. Ayer se vieron muchas caras llenas de lágrimas durante el discurso de Obama, y no sólo entre el público que asistía a la ceremonia, la de mayor influencia que se recuerda en la historia de los Estados Unidos.

En su primer discurso como presidente, Obama advirtió de que los desafíos actuales \»no serán vencidos fácilmente o en un corto lapso de tiempo\». \»Pero sepan una cosa: serán vencidos\», afirmó, al agregar que \»lo que se espera ahora de nosotros es una nueva era de responsabilidades\».

\»El estado de nuestra economía exige una acción audaz y rápida y nosotros la emprenderemos, no solamente para crear empleos sino para sentar nuevas bases para el crecimiento\», prometió Obama, que mantuvo un discurso centrado en la unidad, más allá de divisiones raciales o políticas.

En el palco situado frente al Capitolio, presenciaron la jura de Obama el ahora ex presidente George W. Bush, junto a los ex mandatarios Bill Clinton, Jimmy Carter y George Bush (padre), y otras muchas personalidades. Aunque tras su discurso -interrumpido en varias ocasiones por los aplausos del público- Obama abrazó al ya ex-presidente George Bush y le mostró su agradecimiento, lo cierto es que sin mencionarlo explícitamente las palabras de Obama sobre el rumbo que creía que debía tomar Estados Unidos y su papel en el mundo fueron la antítesis de toda la política llevada hasta la fecha por su predecesor.

Tras el discurso, Obama y el vicepresidente Biden presidieron un almuerzo de honor con los miembros del Congreso en el Capitolio, sede del poder legislativo. Dos senadores, el demócrata Edward Kennedy y el decano de la Cámara, Robert Bury, sufrieron sendos desmayos durante ese almuerzo, tras una ceremonia que estuvo cargada de emoción e intensidad.

Estados Unidos tiene depositadas enormes esperanzas en Obama, según las encuestas. Pero las expectativas aún son mayores en el resto del mundo, según un sondeo realizado en 17 países por la emisora británica BBC. Obama intentará materializar su oferta de romper con las políticas reinantes durante los ocho años del republicano Bush, lo que incluye además del retorno de las tropas de Irak, el replanteamiento del conflicto en Afganistán y el cierre del polémico centro de detención de Guantánamo, en la isla de Cuba.