Rusia califica de »intolerables» las críticas de EE.UU. a sus elecciones

Moscú considera un «ataque hostil» los comentarios hechos por Washington criticando la falta de libertad y transparencia en los comicios parlamentarios celebrados el domingo.

Rusia rechazó el martes las críticas llegadas desde Washington tras las elecciones parlamentarias celebradas el domingo en todo el país, al tiempo que advirtió a su antiguo enemigo de la Guerra Fría contra un posible deterioro de las relaciones.

La Casa Blanca mostró su «honda preocupación» por la forma en que se habían desarrollado los comicios del domingo en Rusia, en los que el partido Rusia Unida del actual primer ministro Vladimir Putin logró mantener a duras penas su mayoría en la Duma a costa de un fuerte descenso -del 15%- en sus votantes.

Hubo sin embargo numerosas denuncias por parte de grupos de activistas y de la oposición de fraudes masivos en las urnas, y observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) denunciaron la poca transparencia en las elecciones y la falta de separación entre las instituciones gubernamentales y el partido en el poder. El ejército tomó el lunes y el martes las calles de la capital, Moscú, después de cientos de personas salieran a protestar ante la manipulación de los resultados y pidiendo el fin de la «era Putin» en Rusia.

La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, manifestó el martes su preocupación por los sucesos en Rusia y calificó las últimas elecciones celebradas en ese país como poco democráticas e «injustas», y añadió que había evidencias de que había habido urnas y listas de electores que habían sido manipuladas durante los comicios.

«Lamentablemente, Washington recurre a estereotipos y etiquetas desfasados sin ni siquiera intentar comprender lo que está ocurriendo», dijo el ministerio de exteriores ruso en un comunicado emitido el martes, en el que describió como «intolerables» las críticas de EE.UU. y los comentarios hechos por Clinton.

«Esperamos que en el futuro la parte estadounidense evite de este tipo de ataques hostiles que corren en contra del desarrollo en general positivo de nuestras relaciones bilaterales», añadía la nota ministerial rusa. La reacción del Kremlin se produce en medio de las crecientes tensiones que mantiene Rusia con EE.UU. y sus aliados de la OTAN por su intención de instalar un sistema de defensa antimisiles en suelo europeo, algo que Moscú considera una amenaza directa contra su seguridad por minar su capacidad de respuesta en caso de ataque, lo que podría desembocar en una nueva carrera armamentística entre los dos antiguos enemigos de la Guerra Fría.