El vice primer ministro turco asistirá al funeral por Mandela en Sudáfrica

Una gran ceremonia, a la que asistirán decenas de líderes políticos y religiosos de todo el mundo, tendrá lugar el martes en Johannesburgo por el legendario líder sudafricano y Nobel de la Paz.

El vice primer ministro turco Beşir Atalay viajará a Sudáfrica para asistir en representación de Turquía al funeral de Estado que se oficiará el martes en honor del ex presidente sudafricano y premio Nobel de la Paz Nelson Mandela, fallecido el 5 de diciembre en su casa de Johannesburgo a la edad de 95 años.

Ankara ya expresó el pasado viernes su pesar por el fallecimiento de Mandela en un comunicado emitido por el ministerio de exteriores turco, en el que se subrayaba que «la lucha legendaria del estadista Mandela para traer valores humanos universales, como la igualdad, la democracia y la justicia, y la lucha contra el racismo, será recordada por siempre y continuará siendo una inspiración para futuras generaciones en todo el mundo».

Decenas de jefes de Estado y de gobierno, así como líderes religiosos y personalidades de la cultura de todo el mundo, tienen previsto asistir a los actos del martes, que tendrán lugar en el emblemático estadio de fútbol de Johannesburgo, con capacidad para 95.000 personas. Posteriormente «Madiba» será trasladado hasta Qunu, su ciudad natal, donde será enterrado el viernes 13 de diciembre; antes un cortejo con el féretro del hombre que puso fin al régimen del Apartheid y reconcilió a toda una nación desfilará durante tres días por las calles de Pretoria, capital administrativa de Sudáfrica.

La muerte del que para muchos sudafricanos era visto como un padre ha conmocionado a la nación sudafricana. El domingo el país celebraba el Día Nacional de la Oración para honrar a Mandela con actos religiosos en iglesias, sinagogas, mezquitas y templos de distintas confesiones a lo largo y ancho del país.

El propio presidente sudafricano Jacob Zuma presidió este día de luto asistiendo a una misa en la Iglesia Metodista de Bryanston, en Johannesburgo, donde volvió a recordar el legado de un hombre que luchó contra todo tipo de discriminación, tanto la del régimen segregacionista del Apartheid contra la mayoría negra, como posteriormente contra el dominio de la mayoría negra sobre los blancos. Zuma no dudó en calificar la muerte de Mandela como «una pérdida sin precedentes» para Sudáfrica.

Mandela había ingresado en el último año en varias ocasiones en el hospital debido a una afección de pulmón derivada de los 27 años que pasó en cárceles sudafricanas como parte de su larga lucha contra el régimen segregacionista del Apartheid, que imperó en el país hasta 1994. Esos años de lucha fueron los que le valieron a Mandela el Nobel de la Paz en 1993. Un año más tarde, en las primeras elecciones libres y con derecho a voto de la mayoría negra de Sudáfrica, Mandela se convertía en el primer presidente negro de la nación.