El presidente turco pide abrir los archivos nacionales a los historiadores

Durante una entrevista en YouTube, Gül se mostró a favor de permitir a los expertos examinar los documentos de la República, diciendo que \»las grandes naciones no deben temer su historia\».

El presidente de la República, Abdullah Gül, se mostró a favor de abrir los archivos históricos de Turquía para examinar sucesos del pasado como los ocurridos durante la llamada «Masacre de Dersim», diciendo que la sociedad turca está lo suficientemente madura para un debate de este tipo.

«No veo nada malo en abrir nuestros archivos a historiadores y científicos, y permitir a todo el mundo que los examine», dijo Gül durante una sesión de preguntas y respuestas ofrecida a través del canal de videos en internet YouTube, en la que el mandatario turco respondía a preguntas enviadas por usuarios de todo el mundo.

Precisamente el debate que vive estos días Turquía en torno a los sucesos ocurridos en Dersim se convirtió en uno de los principales temas que Gül abordó durante la entrevista, después de que un usuario le preguntara su punto de vista sobre la posibilidad de abrir los archivos históricos de la República Turca.

«Yo también estudié esto (la masacre de Dersim) en el colegio… Obviamente nuestra historia es grande, pero dentro de esa historia hay días buenos, y días malos», dijo el presidente turco, añadiendo que como pasa con la historia de cualquier país ciertos acontecimientos en la historia de Turquía no podían ser justificados de acuerdo a nuestra mentalidad actual de respeto a los derechos humanos.

«Lo ocurrido en Dersim es un suceso lamentable que no se adecuaría a los estándares sobre derechos humanos de nuestros días», dijo Gül, para quien las grandes naciones «no deben temer su historia». Además el Presidente dijo que Turquía ya ha abierto otros archivos históricos para que sean examinados por los expertos que investigan otras controversias históricas.

Dersim (hoy Tunceli) era a finales de la década de los años 30 del siglo XX una provincia rebelde de la Anatolia oriental con población mayoritariamente aleví que se oponía a la política de centralización del gobierno de Ankara, tras la constitución de la nueva República Turca en 1923. El principal cabecilla de la rebelión fue Seyyid Riza, jefe de una tribu de kurdos zazas de la región, y el gobierno turco respondió con ataques aéreos y una gran ofensiva militar que causó unas 14.000 víctimas y la deportación de otros tantos supervivientes. Al frente del gobierno estaba İsmet İnönü, quien sucedería a Mustafa Kemal Atatürk como presidente y que seguiría siendo presidente del CHP hasta su muerte en 1973.

La semana pasada el primer ministro Recep Tayyip Erdoğan ofreció la primera disculpa pública de un gobierno turco sobre estos sucesos, calificándolos además como «el incidente más trágico de nuestra historia reciente». Su gesto ha despertado numerosos elogios y un amplio debate en la sociedad turca, pero también las iras del principal partido de la oposición, el CHP, que era el partido que gobernaba en aquellos años y que ha acusado a Erdoğan de utilizar lo ocurrido en Dersim con fines políticos.