El mundo literario turco llora también la muerte de Umberto Eco

Varias destacadas figuras de la literatura turca han expresado su pesar por el fallecimiento a última hora del viernes del escritor y filósofo italiano Umberto Eco, quien saltó a la fama con “El Nombre de la Rosa”.

Varios destacados escritores y autores del mundo literario turco han expresado su pesar por el fallecimiento el viernes por la noche del famoso escritor y filósofo italiano Umberto Eco, muerto a la edad de 84 años tras haber padecido desde hace tiempo un cáncer.

“Umberto Eco ha muerto. Era todo un intelectual”, declaraba el sábado a través de las redes sociales el novelista y poeta turco Ahmet Ümit. “Él también me influenció profundamente. Espero que viva por siempre a través de sus obras de arte”, agregó el escritor de 55 años, conocido especialmente por sus novelas de suspense y policíacas.

“La muerte de Eco ha supuesto un colapso emocional, similar al que sentí con la pérdida de  Yaşar Kemal (fallecido en febrero de 2015). Me siento como si hubiera perdido una parte de mí mismo”, dijo por su parte el también novelista y crítico literario Semih Gümüs.

El académico y escritor turco Mario Levi, considerado como uno de los autores vivos más importantes de la literatura turca contemporánea, manifestó también su tristeza por la pérdida del genio literario italiano. “Umberto Eco no era sólo un gran escritor, era además un auténtico intelectual… Tuve la oportunidad de conocerlo en persona. Su muerte es una gran pérdida”, escribió Levi en su cuenta en Twitter.

Nacido en 1932 en la localidad de Alessandria, una pequeña ciudad del norte de Italia al este de Turín, Umberto Eco saltó a la fama internacional en 1980 con su novela de misterio ambientada en época medieval “El Nombre de la Rosa”, que le convirtió de un intelectual autor de varios ensayos y experto en semiótica, en un autor bestseller de fama mundial, especialmente a raíz de que la novela fuera convertida en 1986 en una película del mismo nombre protagonizada por Sean Connery.

Su segunda novela, “El Péndulo de Foucault” (1988), fue otro gran éxito de ventas, y eso a pesar de que su complejidad obligó a acompañarla de una guía para que el lector pudiera seguir toda la trama. Pese a sus éxitos literarios, Umberto Eco siempre se consideró ante todo un intelectual y dio más importancia a sus ensayos y estudios. “Soy un filósofo. Escribo novelas sólo los fines de semanas”, llegó a decir en una ocasión.

A lo largo de su vida recibió varios galardones y reconocimientos por su trabajo, y fue propuesto en diversas ocasiones para el Premio Nobel de Literatura. Nombrado Caballero de la Legión de Honor de Francia, en el año 2000 recibió el premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades.