El ministro de Cultura turco da un ultimátum a Alemania

El ministro de Cultura turco, Ertuğrul Günay, exigió el jueves a Alemania el retorno de una antigua esfinge desenterrada hace casi un siglo en una excavación arqueológica alemana en Turquía.

El ministro de Cultura turco, Ertuğrul Günay, exigió el jueves a Alemania el retorno de una antigua esfinge desenterrada hace casi un siglo en una excavación arqueológica alemana en Turquía, o de lo contrario advirtió que revocaría los permisos para otras excavaciones.

En una entrevista concedida al diario liberal alemán «Tagesspiegel», Günay dió de plazo a las autoridades alemanas hasta el inicio de la nueva temporada de excavaciones el próximo mes de junio para devolver el preciado objeto arqueológico, cuya fecha de datación se estima en torno al año 1.400 antes de Cristo. La esfinge, desenterrada de la antigua capital hitita de Hattusha -en la actual provincia turca de Çorum- en 1917, fue llevada a Alemania entonces con el argumento de que debía ser restaurada, pero nunca fue devuelta y actualmente se exhibe en el Museo de Pérgamo de Berlín junto con muchas otras obras llevadas de Turquía.

«Si no hay un compromiso (para el retorno de la esfinge) para el inicio de la temporada de excavaciones, estoy firmemente determinado a cancelar las licencias de excavación para Hattusha», aseguró el ministro, que advirtió además de medidas similares para el resto de excavaciones alemanas que se desarrollan actualmente en suelo turco, cuyas licencias podrían ser otorgadas a arqueólogos turcos.

«Turquía tiene universidades, institutos de arqueología, así como buenos y exitosos arqueólogos. Si no vemos la cooperación que esperamos en este campo, no dudaremos en transferir las excavaciones a nuestras propias universidades», dijo Günay.

Actualmente Alemania mantiene otro litigio con Egipto por el retorno de un busto de Nefertiti de 3.400 años de antigüedad, que actualmente se muestra en el Neues Museum de Berlín. El gobierno egipcio lleva pidiendo la devolución de la estatua faraónica desde hace casi 80 años, pero Alemania se niega a devolverla argumentando que fue traída legalmente.