EL GRUPO AUSTRÍACO ÖMV CONSTRUIRÁ CENTRAL ELÉCTRICA EN SAMSUN

El consorcio petrolero y gasístico ÖMV poseerá un 60 por ciento de una planta de generación de energía eléctrica de 890 megavatios, alimentada con gas ruso, en la ciudad de turca de Samsun, en la costa del Mar Negro.

El grupo austríaco informó en Viena de que su filial ÖMV Power International GmbH cubrirá el 60 por ciento del coste total de 500 millones de euros previstos para la construcción de la central, un proyecto dirigido por la empresa turca Borasco Elektrik Üretim Sanayi ve Ticaret A.S.

La electricidad de la planta, cuya construcción deberá iniciarse este mismo año y concluirse a fines de 2010, será distribuida por Borasco en el mercado nacional turco.

Con este proyecto, aprobado ya por las autoridades de vigilancia de la competencia en los mercados de Turquía (el 30 de julio pasado) y de la Unión Europea (el 19 de agosto), ÖMV, líder del sector en Europa central y del Este, fortalece su actividad en el campo de la generación eléctrica con gas natural.

Además, \»ayudará a garantizar el abastecimiento eléctrico de Turquía\», dijo en un comunicado Werner Auli, presidente del departamento de gas y la electricidad del grupo austríaco que cotiza en la Bolsa de Viena.

Por otro lado, el consorcio ha anunciado el inicio de la producción en dos nuevos campos de gas cercanos a Viena, con el fin de elevar la extracción nacional en 10.000 barriles diarios -un 50 por ciento- hasta el año 2010.

La fuerte subida de los precios del petróleo y del gas en los últimos años justifica y hace rentable ahora para la empresa sus renovadas inversiones en la república alpina, donde la producción es relativamente cara.

Al mismo tiempo, Austria reduce así su dependencia de las importaciones de gas.

Con los dos yacimientos, que cuentan en total con unos 5.500 millones de metros cúbicos de gas natural a gran profundidad, ÖMV aspira a compensar las pérdidas por erosión de otros campos y elevar la producción nacional al mismo nivel que tenía en 1964.

En ese año, la empresa austríaca produjo en su propio país 1.700 millones de metros cúbicos, volumen que bajó hasta los 1.200 millones de metros cúbicos en 2007.

En total, Austria consume cerca de 8,5 millones de metros cúbicos de gas, por lo que importa la mayor parte de sus necesidades, principalmente de Rusia.