EL CONGRESO DEL CHP DEJA A LA IZQUIERDA EN BUSCA DE UN NUEVO PARTIDO

La izquierda turca, esperando un cambio en la cúpula dirigente del Partido Republicano del Pueblo, sufrió una profunda desilusión cuando una inmensa mayoría de los delegados del partido reeligieron cómo líder a Deniz Baykal (ver la noticia \»Baykal reelegido\») por la décima vez y eligieron nuevos miembros conocidos por su neo-nacionalismo para los altos puestos administrativos del partido. Todo ello en los dos días que duró el congreso, el pasado fin de semana.

Baykal fue el único candidato en la elección que tuvo lugar el sábado en el trigésimo segundo congreso del Cumhuriyet Halk Partisi. Las reglas del partido dan a la administración del mismo el derecho de elegir prácticamente a dedo a los delegados que votarán en los congresos del partido, haciendo casi imposible que un contendiente que no pertenezca a la cúpula del CHP resulte elegido. El líder del Partido Republicano del Pueblo, Deniz Baykal, conocido por su poca tolerancia a la hora de lidiar con las críticas, en un discurso en el congreso llamó a sus críticos dentro del partido a \»ir a crear vuestro nuevo partido si no os gusta este\». La victoria de Baykal ha mandado un mensaje alto y claro a la oposición: ya no son bienvenidos al CHP, que continuará bajo la mano dura de Baykal.

El veterano político natural de Antalya dijo que se encontraba preparado para reconciliarse con sus oponentes dentro del partido que \»paren de luchar\», aunque no especificó a que se refería con esta frase. \»Estoy preparado a aceptar a todos nuestros amigos que deseen apoyar al partido. Trabajaremos codo con codo para el CHP. Usad vuestro talento no contra el CHP sino contra el AKP, que está amenazando al país\».

La limpieza de Baykal en el congreso

Durante años Baykal ha estado insistiendo en su deseo de cambio. Y el mayor cambio en el partido tuvo lugar el pasado domingo en las más altas esferas del partido. A pesar de la contundente victoria de Baykal el sábado, los opositores de Baykal en la Comisión Ejecutiva y en el Consejo del partido, perdieron sus asientos durante el segundo día del congreso. Los opositores de Baykal fueron purgados completamente de los puestos más altos, y los que ocuparon sus puestos son conocidos por su ideología neo-nacionalista.

Los miembros del CHP conocidos por su tendencia neo-nacionalista que fueron elegidos durante el congreso del partido incluyen a Necla Arat y Nur Serter, intelectuales que organizaron las manifestaciones del año pasado contra el gobierno del AKP, y otros conocidos por su fuerte nacionalismo.

Koç apoyará a Baykal hasta las próximas elecciones locales

Los estatutos del CHP, criticados por ser antidemocráticos, estipulan que al menos el 20% de los delegados deben aprobar la carrera hacia la cima del partido de los delegados. Dos individuos, el diputado por Samsun Haluk Koç y el dueño de una fábrica textil, Umut Oran, tenían planes de desafiar a Baykal en el congreso. Sin embargo, Koç obtuvo solamente 168 firmas, necesitando casi 100 firmas más para obtener el 20% necesario, mientras que Oran sólo obtuvo 15 firmas que apoyasen su candidatura.

Koç, sus seguidores y Oran dijeron que habían, de momento, suspendido sus planes de oposición contra Baykal. Ambos dijeron que apoyarían al equipo de Baykal hasta las elecciones locales de marzo del año que viene. Informaron a su vez que, dependiendo del resultado del CHP en dichas elecciones, revisarían su estrategia. \»Nuestro partido tendría que salir fortalecido de las elecciones locales para luego hacerse con el poder en las próximas elecciones generales. Al fin y al cabo, tenemos que apoyar la administración actual [del partido], y lo haremos\», dijo Koç.

Sin embargo, existen otros opositores de Baykal cuya presencia no se hizo sentir en el congreso. La mayoría de estas personas ya han decidido que el CHP nunca podrá convertirse en la alternativa en el poder y han empezado a buscar la constitución de un nuevo movimiento político que crearía un partido de izquierdas alternativo opuesto al gobierno. Este oposición planea concentrar su esfuerzo en establecer un nuevo partido. La Confederación de los Sindicatos Revolucionarios de Trabajadores (DİSK) ha llevado a cabo un movimiento conocido cómo el \»movimiento del 20 de diciembre\» para atraer a la izquierda bajo un mismo tejado. El alcalde de Şişli, Mustafa Sarıgül, el antiguo miembro del Partido Democrático de la Izquierda (Demokratik Sol Parti) Uluç Gürkan, el diputado del CHP y antiguo alcalde de Gaziantep Celal Doğan y Gülsüm Bilgehan Toser han comenzado el movimiento. Es probable que todo esto se acelere tras el congreso del Partido Republicano del Pueblo.

Algunas de las figuras más prominentes en la oposición del CHP, incluyendo a İzzet Çetin, Gülsüm Bilgehan Toker, Ali Kemal Kumkumoğlu, Örsan Kunter Öymen, Durmuş Özcan, Sevgi Kökbudak, Lütfiye Memioğlu, Mustafa Özyurt, Hüseyin Karakoç, Adil Özkol, Yıldırım Emsiz, Ali Rıza Gülçiçek, Örsan Kunter Öymen, Şinasi Öktem, Ali Topuz, Fatih Atay, Bayram Meral, Yaşar Ağayüz, Ali Aslan, Mevlut Aslanoğlu, Celal Doğan, Doğan Taşdelen, Seyfi Oktay, Oğuz Oyan, Memet Tomanbay, Ercan Karakaş and Mehmet Moğultay, ya han empezado a trabajar en unir a la izquierda no perteneciente al CHP en un nuevo partido.

Un antiguo alcalde de Çankaya por el CHP, Doğan Taşdelen, dijo que el congreso fue una \»purga\». \»Fue exactamente lo que esperaba. Hicieron una completa purga [de críticos]. Si plantas una semilla podrida en un terreno infértil, no brotará nada de ella. Dicho terreno fue preparado en Turquía en el golpe del 12 de septiembre [de 1980]. El terreno está ahora dando su propia fruta. No ha habido desde entonces ni un partido de izquierdas decente en Turquía. No se ha formado ni un solo partido democrático o liberal. Y no puede ocurrir. No deberíamos engañarnos. Pero ahora, la gente se ha dado cuenta que el terreno no es productivo. Ahora el terreno tendrá que ser transformado\», dijo el antiguo alcalde.

Si finalmente se concreta la creación de un nuevo partido de izquierdas en Turquía habrá que ver el número de votos que arrebatará al CHP, que se encuentra fuertemente arraigado en la vida política turca desde la fundación de la República hace más de ochenta años, y en menor medida a otros partidos que no tienen representación parlamentaria. Al menos necesitarán obtener un 10% de los sufragios para entrar en el parlamento cómo todo partido político. Pero uno de las mayores controversias será el debilitamiento que se podría producir en la izquierda, con dos partidos luchando por los mismos votos. Esta situación no beneficiaría nada a la izquierda turca, una división del voto agravada por el dispar sistema electoral turco podría resultar que el AKP y/o el MHP viesen incrementado su número de escaños en el parlamento. Cuidado tendrá que tener este nuevo partido, que esperemos que vea la luz, si no quiere debilitar a la izquierda y facilitar la victoria del Adalet ve Kalkınma Partisi (AKP), presumiblemente su máximo rival.