Levent, Estambul, construcción del rascacielos Saphire

El Banco Mundial eleva la previsión de crecimiento para Turquía al 3,5%

El BM considera que Turquía se ha recuperado antes de lo previsto de los efectos del intento de golpe de Estado, y que factores como el fin de la incertidumbre política y la recuperación del turismo impulsarán la economía.

El Banco Mundial (BM) ha elevado las previsiones de crecimiento económico para Turquía durante los próximos tres años, de acuerdo a su informe de Perspectivas Económicas Mundiales publicado el lunes, gracias a una recuperación más rápida de lo esperado del impacto del intento de golpe de Estado perpetrado hace ahora casi un año.

En dicho informe se estima que la economía turca crecerá en 2017 al 3,5%, frente a la anterior estimación del 3% realizada el pasado mes de enero. El año pasado el Producto Interior Bruto (PIB) de Turquía creció al 2,9%, menos de la mitad que el 6,1% alcanzado en 2015, mientras que en 2014 la economía del país euroasiático se expandió al 5,2%.

“Se prevé que Turquía crezca al 3,5% en 2017, apoyada por una política fiscal flexible, y al 3,9% en 2018, que son 0,4 puntos porcentuales más que la estimación previa para ambos años, a medida que la incertidumbre disminuye, el turismo se recupera y los balances corporativos mejoran”, señala el documento.

El Banco Mundial destaca en su informe que la revisión al alza de las previsiones de crecimiento para Turquía se debe en parte a la mejora de varios factores clave para la economía, y a la constatación de que el país ha superado antes de lo previsto los efectos adversos sobre la estabilidad de impactos como el fallido golpe de Estado del 15 de julio de 2016.

El BM estima que la economía mundial crecerá al 2,7% en 2017 impulsada por la recuperación y el crecimiento de las siete principales economías emergentes del planeta: China, Brasil, México, India, Indonesia, Turquía y Rusia. Si bien la previsión es que la economía china crezca al 6,5% este año y al 6,3% en 2018, en el caso de Rusia el informe revisa a la baja las estimaciones de crecimiento para 2017 a causa de la prolongación de las sanciones económicas que pesan sobre Moscú.

En el caso de la Unión Europea, el Banco Mundial advierte también del riesgo que representa el Brexit y el auge de los populismos en Europa, que podrían afectar a la integración económica europea y al crecimiento: “Las negociaciones en torno a la salida del Reino Unido de la UE implican también riesgos. Si la incertidumbre persiste, podría afectar a la confianza de los inversores y acabar con la actual recuperación económica”, subraya el informe.