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El 85% de la potencia instalada en 2018 fue energía renovable

Más del 40% de los 4.025 megavatios de potencia instalados durante el año pasado en Turquía correspondieron a la energía solar, seguida por la energía hidroeléctrica y la eólica.

Turquía añadió el año pasado 4.025 megavatios (MW) de potencia a su capacidad instalada, un 84,5% de los cuales correspondieron a fuentes de energía renovables, según datos hechos públicos por el ministro de Energía y Recursos Naturales del país, Fatih Dönmez.

En un mensaje publicado a través de las redes sociales, Dönmez explicó que buena parte de la nueva potencia instalada durante el recién concluido 2018 correspondió a la energía solar, con un total de 642,1 MW instalados el año pasado. Le siguió la energía hidroeléctrica, que añadió en los últimos 12 meses 889,9 MW de potencia instalada, y la eólica con más de 500 megavatios.

Además durante 2018 también se instalaron 218.8 megavatios de potencia en centrales geotérmicas –que usan el calor del interior de la tierra para calentar agua y generar electricidad. También se instalaron 139 MW de biomasa.

En total, la potencia instalada durante el año pasado se incrementó en 4.025 MW, un 40,8% de los cuales correspondieron a energía solar, un 22,1% a energía hidroeléctrica, un 12,7% a eólica y un 8,2% a centrales térmicas de carbón (lignito).

A estas cuatro fuentes principales de energía le siguieron las centrales de gas natural (6,7%), la energía geotérmica (5,4%), la biomasa (3,5%) y el carbón importado (0,6%). De esta forma las energías renovables y las fuentes energéticas propias constituyeron el 93% de la nueva potencia instalada en Turquía en 2018, según Dönmez.