DISCURSO DEL EMBAJADOR ARAT EN EL DIÁLOGO EUROPEO

\»TURQUÍA, UNA INNEGABLE VOCACIÓN EUROPEA EN UN MUNDO EN CAMBIO\»

Queridos colegas, estimados amigos, señoras y señores:

Es una gran satisfacción para mí estar con todos ustedes aquí esta mañana.

Les doy las gracias a los directivos de Diálogo Europeo por darme esta oportunidad.

Llevo dos años en Madrid como Embajador de Turquía.

Debo confesar que ocupo un lugar entre los embajadores privilegiados en España.

Pues las relaciones entre Turquía y España están en un nivel excelente. No tenemos ningún problema político.

Nuestras relaciones económicas crecen anualmente de una manera que provocaría envidia en otros países.

El volumen de nuestro intercambio comercial superó los 6 y medio mil millones de Euros en 2008.

Las inversiones españolas en Turquía están creciendo.

Los inversores españoles están comenzando a descubrir la dimensión del mercado interior de Turquía, y la de los mercados situados en el entorno de Turquía, como el Cáucaso, Asia Central, Oriente Medio.

El Presidente del Gobierno Español eligió al Primer Ministro de Turquía para copresidir el proyecto de la \»Alianza de Civilizaciones\».

Este proyecto, que se considera que servirá para el establecimiento del diálogo y la tolerancia que tanto necesita un mundo que se enfrenta al riesgo del choque de las civilizaciones, es el fiel reflejo en el campo internacional de nuestras excelentes relaciones bilaterales.

El Primer Foro de la Alianza de Civilizaciones se celebró en Madrid en enero de 2008.

El Segundo Foro se celebrará en Estambul los días 6 y 7 de abril de 2009. Se espera que este foro cuente con la participación de unos 100 países y 15 organizaciones internacionales.

Es una realidad que Turquía y España poseen la capacidad para poder desarrollar aún más su cooperación en el campo de la política, la economía y la cultura.

Con esta misma convicción, el Presidente Zapatero, durante la visita oficiosa que realizó a Estambul el 15 de septiembre de 2008, propuso celebrar cumbres anuales entre los dos países.

Turquía aceptó la propuesta con gran satisfacción.

Se ha acordado que la primera cumbre se celebre en Estambul, el 5 de abril de 2009, justo en la víspera del segundo Foro de la Alianza de Civilizaciones.

Estamos convencidos de que las cumbres darán un nuevo impulso a las relaciones bilaterales entre Turquía y España, como ocurrió con Portugal, Francia, Alemania, Italia y Polonia.

Debo confesarles que en la base de las excelentes relaciones bilaterales entre Turquía y España yace el firme apoyo que España muestra hacia la adhesión de Turquía a la Unión Europea como miembro de pleno derecho.

Porque la política prioritaria y el principal objetivo estratégico de Turquía es convertirse en miembro de la UE. Turquía desea completar su integración en Europa ingresando en la UE.

Sabemos que el apoyo que España muestra hacia Turquía es una política de estado y lo apreciamos.

La decisión adoptada en 1999 por el Consejo Europea elevando a Turquía a la categoría de país candidato a la adhesión, fue apoyada por gobierno del PP que estaba entonces en el poder.

Ahora voy a tratar de explicarles que la política que persigue Turquía para su integración en Europa es una vocación histórica.

La patria de los antepasados de los turcos, igual que de finlandeses y húngaros, es Asia Central. Por ello, los idiomas turco, finés y húngaro tienen una raíz común y comparten una misma estructura gramatical.

Los turcos, tras abandonar Asia Central, comenzaron a desplazarse hacia Occidente.

Los turcos llegaron a Anatolia en 1071 y posteriormente fundaron el Imperio otomano.

El Imperio otomano, que se extendía por tres continentes, al igual que el Imperio español, siempre se consideró como una potencia europea.

Los que están interesados en la historia recordarán que incluso en la época de declive y retroceso del Imperio otomano, cuya existencia se prolongó durante más de 600 años, se le llamaba \»el hombre enfermo de Europa\».

Tras la caída del Imperio otomano al final de la Primera Guerra Mundial los turcos emprendieron la lucha de independencia al encontrarse el territorio patrio ocupado por países occidentales (Inglaterra, Francia, Italia, Grecia).

Aun así, Mustafa Kemal Atatürk, tras finalizar con éxito la lucha de independencia, adoptó los valores occidentales al proclamar la moderna República de Turquía.

Atatürk, que fundó un estado democrático y laico, realizó reformas radicales; mandó preparar un Código Penal tomando como ejemplo el de Italia, un sistema administrativo como el de Francia, y un Código Civil como el de Suiza.

Antes de la creación de la Comunidad Económica Europea, concretamente 10 años antes, en 1948, Turquía se encontraba entre los fundadores del Consejo de Europa y de la OECD.

Turquía se convirtió en miembro de la OTAN en 1952 y durante la larga época de la guerra fría hizo sacrificios asumiendo importantes compromisos para defender nuestros valores comunes contra el peligro del comunismo.

En cualquier caso es innegable el papel nada despreciable que Turquía desempeñó como miembro de la OTAN en el logro de la democracia de muchos países ex soviéticos que son hoy miembros de la UE.

Hoy en día Turquía es miembro de todas las instituciones europeas.

Desde 1963 está preparándose para su adhesión a la UE a través del Acuerdo de Asociación.

Pueden imaginarse la dificultad que entraña explicar esta situación a la opinión pública de Turquía.

A diferencia de los otros, el Acuerdo de Asociación entre Turquía y la UE de 1963 tiene una peculiaridad. Esta peculiaridad venía del objetivo fundamental del acuerdo que era preparar a Turquía para convertirse en miembro de pleno derecho de la UE.

El Presidente de la República Francesa Charles De Gaule, que fue quien firmó este Acuerdo de Asociación en 1963, vetó la adhesión de Gran Bretaña con el argumento de que no era un país europeo.

Les leo a continuación la declaración que hizo Walter Hallstein, Presidente de la Comisión Europea, al entrar en vigor el Acuerdo de Asociación en 1964:

\»Turquía es parte de Europa. Este hecho constituye el principal significado de lo que estamos realizando hoy. Esto, de hecho, viene a confirmar de manera actual lo que es una realidad que está vigente desde hace siglos y que supone más que una mera expresión que resuma un concepto geográfico o un suceso histórico. Turquía es parte de Europa\».

Turquía cumplió todos sus compromisos derivados del Acuerdo de Asociación y solicitó su adhesión como miembro de pleno derecho en 1987.

En aquel entonces yo era el Director del Departamento de la UE en el Ministerio de Asuntos Exteriores en Ankara.

Sin embargo, tuvo que esperar 12 años hasta que llegara, en 1999, la respuesta positiva a su solicitud con la declaración de Turquía como país candidato.

A ningún país miembro de la UE se le hizo esperar tanto.

Pero es más, Turquía ya había establecido una Unión Aduanera con la UE en 1996, por lo que actualmente ya se ha culminado la armonización aduanera con la UE, que algunos países miembros, aún hoy en día, no han podido realizar de manera íntegra.

5 años después del reconocimiento de Turquía como país candidato, en diciembre de 2004, se decidió que Turquía, habiendo cumplido los criterios requeridos, podría comenzar las negociaciones para su adhesión como miembro de pleno derecho.

Finalmente, el 3 de octubre de 2005 se iniciaron las negociaciones para la adhesión. Hasta ahora se abrieron 10 capítulos a la negociación y sólo uno se pudo cerrar provisionalmente. Desafortunadamente las negociaciones avanzan despacio.

Algunos países de la UE todavía alegan que el horizonte de las negociaciones está abierto, y hablan de asociación privilegiada en lugar de adhesión como miembro de pleno derecho.

Esto se traduce en \»que Turquía no sea miembro, sin embargo, como tenemos intereses muy importantes, tampoco conviene que esté lejos de la UE\».

No existe \»asociación privilegiada\» en el acervo comunitario. Este término no se utiliza para ninguno de los 27 países. La aplicación del término en el caso de Turquía es una clara discriminación.

Además, Turquía ocupa ya hoy en día una posición mucha más allá de una asociación privilegiada dentro de la UE.

Para Turquía es una estrategia fundamental convertirse en miembro de pleno derecho. No tiene alternativas a esta opción.

La adhesión de Turquía será en beneficio mutuo.

Turquía no va a suponer una carga para la UE. Al contrario, asumirá sus cargas en varios aspectos.

La UE, como se comprueba en cada ocasión, es un gigante económico pero sigue siendo aún un enano político, y con la adhesión de Turquía ganará una importante potencia política.

Nuestros valores comunes, como son la democracia, el laicismo, el respeto de los derechos humanos, la economía de libre mercado, se extenderán hacia Oriente Medio, el Cáucaso y Asia Central, con la adhesión de Turquía como miembro de pleno derecho.

La adhesión de Turquía confirmará que la convivencia entre países de diferentes culturas es posible. Así la UE demostrará al mundo de manera concreta que la diversidad es enriquecedora.

En cada nueva crisis que afrontamos, comprobamos, repetidamente, la importancia estratégica de Turquía para Europa.

Las crisis de Georgia, la de la energía y la de Gazza, que vivimos recientemente, son ejemplos concretos de lo anteriormente dicho.

El Ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación Moratinos expresó esta realidad en la entrevista que concedió al diario La Vanguardia de 18 de enero de 2009, de la siguiente manera:

\»Se demuestra ahora el acierto del presidente José Luis Rodríguez Zapatero en su apuesta por una relación preferente con Turquía\».

Me permito recordarles la declaración que el Secretario de Estado para la UE Alberto Navarro hizo al firmar el Tratado de Lisboa en 2007 \»Dejar a Turquía fuera de la UE sería una verdadera barbaridad\».

Estimados amigos, casi puedo oír las voces de los que están entre Ustedes diciendo: \»Pues bien, ¿cómo vais a superar el obstáculo de Chipre?\»

Desafortunadamente la UE cometió un error al sucumbir a las amenazas y aceptar en su seno a un \»Chipre\» que no había solucionado sus problemas internos y externos.

No son éstas nuestras palabras, sino las confesiones de muchos hombres de estado de la UE, hartos de que la Administración grecochipriota ponga obstáculos en cada etapa.

Me gustaría resumir la situación actual:

Hubo numerosos intentos para resolver de una manera justa y duradera el problema de Chipre, que tiene un pasado de unos 50 años. Sin embargo todos fracasaron. Porque la parte grecochipriota no quiere convivir con los turcochipriotas.

Les doy un ejemplo: En una isla tan pequeña no hay ningún matrimonio mixto entre la comunidad turca y griega. Sólo había un matrimonio mixto en 1974 cuando Nikos Samson dio un golpe militar en Chipre con el apoyo de la Junta de los Coroneles de Grecia, y su primer cometido fue matar a esta pareja. Las realidades de la isla son así.

La última y más ambiciosa de las iniciativas de paz se llevó a cabo bajo los auspicios de Kofi Annan, ex Secretario General de la ONU. Tras largos y muy cuidadosos estudios se elaboró un plan de más de 800 páginas.

Yo mismo estuve también en la última reunión que se celebró en la ciudad suiza de Burgenstock. La parte turcochipriota y la grecochipriota expresaron su conformidad al Secretario General de la ONU. Sin embargo, Papadopoulos, tan pronto regresó a la Isla, comenzó una campaña propagandística a favor del no al Plan de Annan en el referéndum.

Al final, tras el referéndum, el 65 % de los turcochipriotas dijeron \»sí\», y el 76 % de los grecochipriotas dijeron \»no\».

Schröder, el entonces Canciller alemán, describió el hecho como una \»inmoralidad política\» en sus memorias publicadas.

Pueden encontrar en los archivos el texto del discurso que el comisario europeo para la ampliación, Günter Verheugen, pronunció el 21 abril de 2004 ante el Parlamento Europeo, en el que dijo: \»El gobierno de Tassos Papadopoulos nos sorprendió a todos. Ya no voy a usar el lenguaje diplomático, me siento engañado por el gobierno grecochipriota\».

El Secretario General de la ONU Annan relató la situación de manera clara en su informe del 28 de mayo de 2004 que desafortunadamente fue traspapelado intencionadamente. ¿Cómo se explica esto?

Los líderes de aquel entonces Prodi, Schröder, Blair, Berlusconi, Balkanende, Verheugen, dijeron \»que Turquía apoye la solución y los turcochipriotas digan sí en el referéndum y nosotros haremos lo necesario\». Pero no se hizo nada.

Muy al contrario, los grecochipriotas, cuyo 76 % habían dicho \»no\» al referéndum, fueron premiados y se convirtieron en miembro de la UE.

En cambio, los turcochipriotas continúan siendo penalizados a través del embargo, las restricciones y el aislamiento.

A nosotros no nos sorprendió nada de esto, porque sabíamos que Papadopoulos había fundado en el pasado la sangrienta organización terrorista EOKA, que pretendía acabar con los turcochipriotas en la isla.

Lo que sí nos sorprende es que haya gente que todavía crea que Papadopoulos, que falleció el año pasado, fuese un hombre de paz.

A principios de 2008 se celebraron elecciones en la parte grecochipriota y se eligió a un líder que dice desear la solución. El nuevo líder es Dimitris Cristofias.

El líder de la parte turca sigue siendo Mehmet Ali Talat quien dijo sí al Plan de Annan.

Los dos pertenecen a la misma ideología política.

El 23 de mayo de 2008 Talat y Cristofias se reunieron e hicieron una declaración conjunta.

Me gustaría leer esta declaración de gran importancia:

\»Reiteran su compromiso con una federación bizonal, bicomunal y de igualdad política, según está definido en las resoluciones competentes del Consejo de Seguridad. Este partenariado tendrá un Gobierno Federal con una única personalidad internacional, así como un Estado Constituyente turcochipriota y un Estado Constituyente grecochipriota, que tendrán un status en pie de igualdad.

Dan instrucciones a sus Representantes para que examinen, en el plazo de 15 días, los resultados de los comités técnicos.\»

Fue un comienzo transcendental.

Talat y Cristofias se reunieron 19 veces. Se consiguieron algunos avances.

Sin embargo, el líder grecochipriota, justo después del comienzo de las reuniones, recorrió los países de la UE con el cometido de socavar las manifestaciones hechas en la declaración conjunta. Comenzaron a culpar a Turquía de poner trabas.

Sugiero a los estimados miembros de Dialogo Europeo, que es una ONG independiente, que inviten a Mehmet Ali Talat, si desean conocer la realidad de los turcochipriotas.

Talat pide que estas negociaciones no sean abiertas, sin fecha fija, sino que tengan un calendario. En concreto está proponiendo que sea el Secretario General de la ONU el que decida si no se llega a un acuerdo en algunos puntos. Esta actitud de Talat prueba que está realmente a favor de una solución. Sin embargo desafortunadamente estas propuestas de Talat no son aceptadas por la parte grecochipriota.

Los que van a solucionar el problema de Chipre son los turcochipriotas y grecochipriotas.

Turquía confía en el líder de los turcochipriotas que es el Presidente de la República Turca del Norte de Chipre Mehmet Ali Talat. Y apoya las trascendentales negociaciones de paz que comenzaron el 3 de octubre de 2008.

El Primer Ministro de Turquía Recep Tayyip Erdogan ha manifestado este apoyo en cada ocasión y ha declarado que Turquía estará siempre un paso más adelante en la búsqueda de la solución del problema.

Observamos que Cristofias, que proclama ser diferente de Papadapoulos y desear una solución, ha convencido a algunos países europeos.

Sin embargo, no hay que olvidar que en el pasado Cristofias apoyó enérgicamente la campaña del \»no\» de Papadopoulos. La mayoría de los ministros que nombró son también contrarios a una solución.

No hemos visto aún ningún hecho que prueba que Cristofias está a favor de la solución.

Al contrario, ahora está retractándose de la declaración conjunta (que acabo de leerles) que se había acordado al inicio de las negociaciones.

Está eludiendo fijar la fecha final de las negociaciones.

No muestra interés en que los puntos en desacuerdo sean sometidos al arbitrio del Secretario General de la ONU.

Cristofias se mantiene al margen de los parámetros, de la disciplina y de la metodología de la ONU, y está tratando que, poco a poco, la opinión pública internacional vuelva a estar en contra de la parte turca desviando los principios fundamentales acerca de la solución y jugando con el tiempo.

Trata de sacar partido del proceso de negociaciones con la UE, para aumentar la presión contra Turquía.

Es triste observar cómo aquellos países que no desean la adhesión de Turquía se escudan tras de Chipre.

Para contribuir al logro de una conclusión de las negociaciones, y hacer posible así la adhesión de la otra mitad de Chipre a la UE, sería justo que aquellos países que realmente desean el logro de una solución justa y duradera al problema de Chipre, entre los que sabemos se encuentra España, trataran, en primer lugar, de persuadir a la Administración greochipriota.

Muchas gracias.