Rusia entregará los primeros misiles S-400 a Turquía en 2019

El acuerdo entre Ankara y Moscú, con el que Turquía busca crear su propio sistema antimisiles, ha desatado recelos en EE.UU. La operación no se hará en dólares sino en moneda local.

Rusia comenzará a aplicar el acuerdo alcanzado con Turquía para la entrega de las primeras unidades del nuevo sistema de defensa antimisiles S-400 a Turquía el próximo año, según anunció el martes la agencia estatal rusa de exportación de armas Rosoboronexport.

“El contrato está siendo implementado en las fechas acordadas previamente. En 2019, comenzaremos a aplicar el contrato”, declaró el director ejecutivo de Rosoboronexport, Alexandr Mikheyev, añadiendo que la venta del sistema antimisiles ruso a Turquía se hará usando las monedas locales en lugar de dólares, según el acuerdo alcanzado entre ambos países para frenar la caída de la lira turca a raíz de las sanciones impuestas por EE.UU.

Turquía acordó en septiembre del año pasado la compra de al menos dos baterías de misiles en un contrato valorado en unos 2.000 millones de dólares; sin embargo desde que el gobierno turco anunciara su decisión, ésta ha suscitado numerosas preocupaciones entre sus aliados de la Alianza Atlántica, que creen que el acuerdo pone en riesgo su propia seguridad ante una posible amenaza procedente de Rusia, pese a que Ankara insiste en que optó por el S-400 por motivos puramente económicos.

Precisamente la elección del S-400 frente a otras opciones como los Patriot ha llevado recientemente al presidente estadounidense Donald Trump a firmar un decreto que suspende la entrega de los nuevos cazas de quinta generación F-35 a Turquía, a la espera de un informe que se espera sea emitido en noviembre, y en el que se evaluará el potencial impacto de la adquisición del sistema antimisiles ruso por parte de Turquía frente a los sistemas de armamento estadounidenses con base en territorio turco.

El S-400 Triumf es una actualización del sistema S-300 y representa la nueva generación de sistemas de defensa antimisiles de Rusia. Es capaz de lanzar 3 tipos de misiles diferentes -los 40N6, 48N6 y 9M96- y puede localizar y destruir hasta 300 objetivos al mismo tiempo, incluyendo misiles balísticos y de crucero, con un techo máximo operativo de 27 kilómetros de altura.

Descrito como uno de los mejores sistemas de defensa aérea actualmente disponibles, entró en servicio en las fuerzas armadas rusas en 2007; desde entonces, China en 2014 e India en 2015 han firmado acuerdos con Rusia para adquirir varias baterías de este sistema antibalístico.

Con la compra del S-400, Turquía pretende aumentar su capacidad de defensa antimisiles frente a potenciales amenazas exteriores, ya que actualmente depende del despliegue de los misiles Patriot que tienen estacionados en territorio turco sus aliados de la OTAN. En último término, el objetivo de Ankara es desarrollar su propio sistema antibalístico de fabricación nacional, dado que el acuerdo con Rusia incluye la transferencia de la tecnología necesaria.