Detenidos en Turquía tres turistas rusos que se colaron en un hotel de cuatro estrellas

Los tres turistas se tomaron al pie de la letra la ‘’hospitalidad turca’’ y se colaron en un hotel con ‘’todo incluido’’ situado al lado del suyo, donde comenzaron a comer y a beber alcohol gratis, hasta que los empleados alertaron a la policía.

Las autoridades turcas detuvieron el miércoles a un grupo de tres turistas procedentes de Rusia que intentaron hacerse pasar por clientes de un hotel de cuatro estrellas con “todo incluido” ubicado en el resort mediterráneo de Antalya, una provincia de la costa sur de Turquía que constituye el destino preferido por los turistas rusos que viajan a este país por su clima soleado y sus playas kilométricas.

Según informaron medios locales, los turistas identificados como Andrei V. de 42 años de edad, Yulia F. de 37, y Elena K. de 41, habían viajado hasta Antalya para alojarse en un modesto apartaotel del municipio de Kemer, en la costa sur de Antalya, en el que pretendían pasar sus vacaciones.

De alguna forma, los tres turistas consiguieron colarse en un hotel de cuatro estrellas situado justo al lado del suyo en el que se hicieron con unas pulseras de “todo incluido” sin pagar nada a cambio, y comenzaron a comer del buffet libre del hotel y a consumir todo tipo de bebidas alcohólicas sin límite.

Su disfrute gratuito de la afamada hospitalidad turca –totalmente involuntaria en este caso- acabó pronto después de que los empleados del hotel de cuatro estrellas advirtieran que no eran clientes del establecimiento, por lo que informaron rápidamente al cuartel de la gendarmería de Çamyuva, una localidad a las afueras de Kemer que alberga varios complejos hoteleros y turísticos.

Tras la llegada al hotel de los gendarmes, los tres turistas rusos se percataron del peligro y trataron de escapar, siendo interceptados y detenidos en el lugar, desde donde fueron trasladados al cuartel para prestar declaración, y posteriormente comparecieron el mismo día ante un tribunal local acusados del cargo de fraude.

Finalmente los tres ciudadanos rusos –un hombre y dos mujeres- fueron puestos en libertad por las autoridades tras pagar el coste completo de la comida y las bebidas que habían consumido de forma fraudulenta.

Esta noticia se da a conocer después de que recientemente Seyfi Öksüz, gerente de otro hotel de cinco estrellas también en la provincia de Antalya, denunciara a través de un video publicado en las redes sociales las prácticas de algunos clientes rusos, que han convertido en una costumbre el robo sistemático de todo tipo de objetos y comida del establecimiento, tanto del buffet libre como de las habitaciones.

Y es que no hablamos del típico botecito de champú del hotel que uno se puede guardar en el neceser, o de llevarse un botellín de agua del comedor para el viaje… A modo de ejemplo, Öksüz mostró imágenes de maletas descubiertas por el personal de seguridad en las habitaciones del hotel, que aparecieron llenas de fruta, bolsas de té, zumos y botellas de agua robadas del buffet, y otras bolsas en las que se hallaron juegos de toallas, colecciones de champú o incluso cuberterías enteras. ''Se ha convertido en un hábito: los huéspedes acumulan todo lo que pueden y se lo llevan al marcharse. No necesitamos turistas así'', denunció el hotelero turco.