El perfil genético de los turcos está formado por 9 grupos de diferente origen, según un estudio que señala que Turquía es el país de mayor mezcla genética de Europa.
Los turcos no pertenecen a una única raza, sino que son el resultado de una mezcla genética de diversos pueblos a lo largo de la historia, con influencias de Asia Central, Oriente Medio y Europa. El perfil genético de los turcos está formado por nueve grupos de diferente origen, según un estudio llevado a cabo por el instituto genético suizo iGenea, que además señala que Turquía es el país de mayor mezcla genética de Europa, mientras que Rusia es el que menos.
Según este estudio genético, publicado en varios medios de Turquía, el perfil genético de los turcos es en un 28% turco, un 21% fenicio, un 11% bereber, un 10% helénico, un 10% teutónico, un 9% eslavo, un 5% árabe, un 4% ilirio y un 2% judío. Turquía se sitúa así en el estudio a la cabeza de Europa en variedad genética, mientras que en la cola se sitúa Rusia, donde el estudio señala que son mayoritariamente de origen eslavo.
Además de hablar de los turcos, el informe de la empresa iGenea también se refiere a la mezcla genética en otros países de Europa, como Alemania, donde -pese a la propaganda del régimen nazi durante la II Guerra Mundial de una «raza aria pura»- se encontró que solo un 25% del perfil genético de su población es de origen teutónico; en realidad, la mayoría de los genes alemanes (un 45%) son de origen celta, mientras que un 20% es eslavo, e incluso un 10% de su ADN es de origen judío.
Otros estudios genéticos sobre el pueblo turco
Lo cierto es que en los últimos años se han realizado en Turquía numerosas investigaciones genéticas sobre la ascendencia del pueblo turco moderno (que no debe confundirse con los pueblos túrquicos), y que han confirmado la enorme variedad y mezcla genética de los turcos modernos. Algunos estudios han tratado de establecer precisamente las contribuciones genéticas de los pueblos túrquicos de Asia Central -desde donde los turcos selyúcidas comenzaron a emigrar a Anatolia tras la batalla de Manzikert en 1071, que condujo al establecimiento del sultanato selyúcida de Anatolia a finales del siglo XI- así como de poblaciones que habitaban anteriormente Anatolia y que fueron asimiladas durante los periodos selyúcida y otomano.
En general se ha determinado que la variación genómica turca, junto con la de otras poblaciones de Asia occidental, es muy similar a la de poblaciones del sur de Europa, como los italianos del sur. Es un hecho constatado que los genomas de Asia occidental, incluidos los turcos, se han visto muy influidos por las primeras poblaciones agrícolas de la región, y múltiples estudios han hallado similitudes o ascendencia común entre los turcos y poblaciones actuales o históricas del Mediterráneo, Asia occidental y el Cáucaso.
Una investigación publicada en 2001 sugería que turcos, kurdos, armenios, iraníes, judíos, libaneses y otros grupos mediterráneos (tanto orientales como occidentales) parecen compartir una ascendencia común, y que poblaciones históricas como los grupos hititas y hurritas de Anatolia (anteriores al año 2000 a. C.) podrían haber sido el origen de la población de Anatolia. En 2004, otra investigación determinó que arrumanos (un pueblo que habita el sur de los Balcanes), macedonios, albaneses, rumanos, griegos y turcos compartían un origen común.
Por supuesto, hay otros estudios que también han sacado a la luz las aportaciones genéticas de Asia Central. Un estudio de 2001 en el que se comparaban las poblaciones de la Europa mediterránea y los pueblos de habla túrquica de Asia Central estimó que la contribución genética centroasiática al ADN mitocondrial (transmitido exclusivamente por las madres) de la población actual de Turquía era de aproximadamente el 30%. No obstante, otro estudio de 2006 concluyó que la verdadera contribución de Asia Central a la población de Anatolia era del 13% para los hombres y del 22% para las mujeres.
La población de Anatolia apenas ha cambiado en 2.000 años
Más curiosos son los resultados obtenidos por otro estudio más reciente que incluía el análisis mitocondrial de una población de época bizantina, cuyas muestras se recogieron de excavaciones en el yacimiento arqueológico de Sagalassus (situado a las afueras de Ağlasun, una ciudad de la provincia de Burdur, al suroeste de Turquía).
La investigación no solo descubrió que estas muestras eran las más parecidas a las muestras modernas de Turquía, Irán y regiones de Europa como el sur de Italia (Campania y Apulia), Chipre o los Balcanes (Bulgaria, Croacia y Grecia); además, los científicos concluyeron también que las muestras genéticas modernas obtenidas de la población actual de turcos en Ağlasun no eran significativamente diferentes de las halladas en los restos humanos bizantinos de las ruinas de Sagalassus, concluyendo que «no ha habido discontinuidad genética durante los últimos dos milenios en la región«. Es decir: la población actual de Turquía no es muy diferente de la que existía en Anatolia en la época de Roma o de Bizancio.
¿Cuál es el fenotipo de los turcos?
El fenotipo turco es extremadamente diverso debido a su ubicación geográfica y su historia migratoria, combinando características genéticas de poblaciones mediterráneas, de Oriente Medio, Asia Central y Europa. La mayoría de los turcos modernos presentan rasgos caucásicos, con tonos de piel claros a oliva, y variaciones de color de ojos y cabello que van desde claros hasta oscuros.
Características del fenotipo turco:
- Diversidad: no existe un único tipo físico; varía desde aspectos balcánicos/europeos hasta características más propias del Cáucaso o Asia Central, fruto de mezclas históricas.
- Rasgos comunes: muchos turcos tienen características de tipos alpinoide, anatolio o póntido.
- Influencia histórica: aunque los grupos túrquicos originales provenían del norte de Asia, la población moderna de Anatolia muestra una mezcla significativa con pueblos nativos de la zona, griegos, armenios y eslavos.
- Aspecto anatolio: Es frecuente encontrar fenotipos propios del Mediterráneo Oriental, con complexión robusta y rasgos faciales definidos.
En resumen, la identidad fenotípica de los turcos es fruto de una gran mezcla genética, por lo que puede definirse más como una construcción cultural y lingüística formada a lo largo de varios siglos que como una raza pura.
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Como gran aficionado a la historia que es, a Pablo Gómez le cautivó Turquía desde el primer día que la visitó en 2006: allí se casó, allí tiene una casa, y desde entonces se ha convertido en todo un experto en la actualidad de Turquía. Con una larga experiencia en medios de comunicación, está al frente de Hispanatolia desde 2011.





