Davutoğlu: \’\’Turquía no considera a los kurdos un amenaza\’\’

El ministro de exteriores turco restó importancia a las informaciones aparecidas en varios medios sobre la posibilidad de que grupos kurdos tomen el control de regiones del norte de Siria fronterizas con Turquía.

 

El ministro de exteriores turco Ahmet Davutoğlu afirmó el viernes que los kurdos tanto en Siria como en Irak no representan una amenaza para Turquía, pero por contra reafirmó la determinación de su país en evitar que «grupos terroristas» vinculados al PKK o a Al-Qaeda aprovechen el caos reinante en Siria para establecerse junto a la frontera turca. En sus declaraciones, Davutoğlu no especificó qué tipo de medidas podría adoptar Turquía para evitar las actividades de este tipo de grupos a lo largo de sus 911 kilómetros de frontera compartida con Siria.

Las declaraciones de Davutoğlu se produjeron después de que el jueves el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdoğan, advirtiese que Turquía podría emprender acciones contra cualquier organización terrorista que pretendiese establecerse en el norte de Siria, después de que varias informaciones apuntasen a que grupos afines a organizaciones armadas como el PKK o Al-Qaeda estuviesen tomando el control de varias zonas e incluso de pasos fronterizos del norte de Siria.

El ministro de exteriores ruso Sergei Lavrov había afirmado el día anterior que los hombres armados que se habían hecho con el control de varios puestos de control en la frontera con Turquía estarían vinculados a Al-Qaeda, y no con el Ejército Libre de Siria.

En los últimos días algunos diarios en Turquía han publicado informaciones citando fuentes fidedignas según las cuales el régimen sirio habría puesto al menos tres distritos del norte del país fronterizos con Turquía bajo el control directo de la Unión Democrática del Kurdistán (PYD), una organización vinculada al grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en Turquía, para poder destinar sus soldados en esas áreas a lugares más conflictivos como Damasco o Alepo.

El vice primer ministro turco Beşir Atalay desmintió sin embargo esta semana estas noticias diciendo que todo se había limitado a un incidente aislado en una población fronteriza siria en la que se había izado momentaneamente una bandera del PYD, pero que la situación no debería presentarse como si estos grupos estuvieran controlando todo el norte de Siria.

Para añadir más tensión, durante una entrevista mantenida el lunes con el canal de noticias Al-Jazeera, el presidente del gobierno autónomo kurdo del norte de Irak, Masud Barzani, reconocía que su administración había estado proporcionando entrenamiento militar a cientos de sirios de origen kurdo que habían desertado de las fuerzas de Assad y se habían refugiado en el Kurdistán iraquí. Según Barzani el objetivo es que estos soldados se desplieguen si fuera necesario en el norte de Siria para llenar cualquier «vacío de seguridad» en caso de retirada del ejército sirio de esas zonas, aunque aseguró que por ahora continúan en el norte de Irak. Estas fuerzas estarían bajo el mando de un «comité» formado hace unas semanas por dos grandes grupos kurdos de la oposición, que habrían dejado atrás sus diferencias gracias a la mediación del gobierno de Barzani.

Las preocupaciones de Ankara acerca de la situación a lo largo de su descomunal frontera con Siria y la posibilidad de que grupos armados aprovechen el vacío de poder para hacerse con el control, fueron abordadas durante una reunión que mantuvieron el lunes el ministro de exteriores turco y Abdulbasid Seyda, presidente del Consejo Nacional Sirio. Seyda, que es precisamente un sirio de origen kurdo, aseguró que los grupos kurdos en Siria están del lado de la oposición y la revolución contra el régimen de Assad, y no del PKK. «El régimen sirio ha entregado la región al PKK o el PYD, pero el pueblo kurdo (de Siria) no está con estos dos grupos, sino de parte de la revolución», afirmó en unas declaraciones tras el encuentro.

Por su parte Davutoğlu, que tiene previsto viajar en los próximos días al norte de Irak para reunirse con responsables del gobierno autónomo kurdo en Arbil, restó el viernes importancia a la polémica surgida en los últimos días en diversos medios turcos por las declaraciones de Barzani, y afirmó que Turquía no considera a los kurdos una amenaza. «No queremos que nuestros hermanos kurdos en Irak o en Siria sufran. Desde el principio hemos estado defendiendo que deberían poder disfrutar de sus derechos más básicos», dijo.

Refiriéndose a las informaciones sobre una posible presencia del PKK en el norte de Siria con el amparo del régimen de Assad, Davutoğlu quiso restar también importancia a la cuestión diciendo que Turquía no estaba preocupada por esa posibilidad y que era normal que «algunos oportunistas» surjan en tiempos de crisis. «Ellos (el PKK y el PYD) no tienen ningún interés en traer la democracia a Siria. No tienen ningún objetivo respecto a la mejora de los derechos de nuestros hermanos kurdos», explicó el ministro de exteriores turco.

Davutoğlu criticó de paso la forma con que algunos medios y periódicos en Turquía habían abordado este asunto en los últimos días, diciendo que cualquier preocupación sobre la creación de una región kurda en el norte de Siria «carece de fundamento». Para el ministro, la mayor parte de la comunidad internacional está convencida de que el régimen de Bashar al-Assad está a punto de caer, y el objetivo de Turquía es que la transición a una democracia en Siria «se complete lo antes posible», añadió.