Davutoğlu: »Nuestro avión fue derribado en espacio aéreo internacional y sin advertencia»

El ministro de exteriores turco negó la versión siria del incidente asegurando que conocían el origen y la misión del aparato, mientras Turquía estudiará esta semana su respuesta tras informar a la OTAN y el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

El ministro de exteriores turco, Ahmet Davutoğlu, afirmó en unas declaraciones hechas el sábado durante una entrevista en la televisión pública turca TRT que el caza F-4 que fue derribado el viernes por el ejército sirio fue abatido sin recibir ninguna advertencia y sobre espacio aéreo internacional.

«Nuestro avión fue derribado en el espacio aéreo internacional, a 13 millas náuticas de Siria», declaró Davutoğlu en la TRT. «El avión no mostró ningún signo de hostilidad hacia Siria y fue derribado unos 15 minutos después de haber violado momentáneamente el espacio aéreo sirio», añadió el canciller turco, que afirmó que Damasco estaba tratando de difundir una versión tergiversada de lo ocurrido vinculando dos incidentes que eran diferentes: la violación del espacio aéreo y el derribo del avión.

Según explicó Davutoğlu, es cierto que el aparato violó de forma accidental el espacio aéreo sirio, pero subrayó que esa violación fue breve y no intencionada y que inmediatamente el avión regresó al espacio aéreo turco tras haber sido advertido de la violación por su propio radar.

El ministro aseguró que el derribo se produjo posteriormente, cuando el caza se encontraba sobre espacio aéreo internacional frente a las costas de Siria, y negó categóricamente que las autoridades sirias desconociesen que se trataba de un avión turco, tal y como ha argumentando el régimen sirio en los últimos días. «Tenemos tanto la información del radar como las comunicaciones de radio de Siria», declaró Davutoğlu, que dijo que de acuerdo a las comunicaciones de radio del ejército sirio interceptadas por Turquía las fuerzas sirias tenían conocimiento del origen y propósito del avión.

«Los sirios sabían perfectamente bien que era un avión militar turco, y la naturaleza de su misión», explicó Davutoğlu, agregando que no se había producido ninguna advertencia previa al ataque contra la aeronave. «El aparato no tenía armamento, y volaba en una misión de entrenamiento para llevar a cabo una prueba de testeo de nuestro radar por razones de seguridad nacional», indicó el ministro, desmintiendo cualquier información de que estuviese tratando de apoyar cualquier operación en Siria o realizando tareas de espionaje.

El ministro de exteriores turco explicó también que la prioridad era localizar a los dos pilotos desaparecidos, pero negó que existiese ninguna operación conjunta con Siria al respecto, sino que simplemente se estaban coordinando las tareas de búsqueda dado que el avión había acabado estrellándose en sus aguas territoriales tras ser alcanzado.

Consultas con la OTAN y la ONU

«Turquía no es un país que de una reacción súbita y desmedida», dijo Davutoğlu preguntado por las posibles consecuencias del ataque y las medidas que pueda tomar Turquía. «Ha habido una agresión contra un avión turco que estaba volando en espacio internacional sin ninguna intención hostil. Pero nadie debería poner a prueba la capacidad de Turquía», subrayó el ministro.

El canciller turco reconoció haber mantenido a raíz del ataque una serie de conversaciones telefónicas con varios ministros de países tanto de la OTAN como de otros estados de la región, incluyendo entre otros Rusia e Irán. Está previsto además que Ankara presente el caso en los próximos días ante la Alianza Atlántica y en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, según confirmó el propio Davutoğlu.

Fuentes recogidas por la prensa turca señalaban que el estudio de una posible respuesta por parte de Turquía a través de la OTAN podría incluir una invocación al Artículo 4 de la Alianza, que prevé el llamamiento a consultas de todos los países miembros cuando la seguridad de uno de ellos se ve amenazada. Sería el paso previo al Artículo 5, que menciona explícitamente una respuesta armada si se llega a la conclusión de que existe una amenaza contra la seguridad, la independencia o la integridad territorial de un estado miembro.