Turquía y Erdoğan, Rusia y Putin

Crisis de Ucrania: Putin acepta la invitación de Erdoğan para visitar Turquía

Turquía, miembro de la OTAN pero con buenas relaciones con Ucrania y Rusia, podría jugar un papel mediador clave para evitar una guerra.

El presidente ruso Vladimir Putin ha aceptado la propuesta de su homólogo turco Tayyip Erdoğan para visitar Turquía y hablar sobre las tensiones por la crisis en Ucrania, según confirmaron este jueves fuentes del Kremlin, en medio de la preocupante escalada bélica que hace temer por una posible guerra que, según los analistas, podría desatarse en febrero, dado que las negociaciones entre Moscú, Washington y la OTAN parecen no avanzar.

En declaraciones a los medios, el ministro de exteriores de Turquía Mevüt Çavuşoğlu confirmó hoy mismo que Putin anunciará la fecha de su próxima visita a Turquía -que podría tener lugar en la segunda semana de febrero- una vez el presidente ruso regrese de su viaje programado para asistir a los Juegos Olímpicos de Invierno 2022 que se celebran en Pekín, cuya inauguración está prevista para el 4 de febrero.

Durante una entrevista emitida ayer por televisión, Erdoğan insistió en que Turquía quiere y puede realizar un papel mediador en la crisis de Ucrania, y se mostró dispuesto a organizar en suelo turco una reunión entre los presidentes ruso y ucraniano para “allanar el camino hacia la restauración de la paz”, a medida que las tensiones entre ambos países crecen hasta un punto en que, según ha advertido el secretario general de la OTAN Jens Stoltenberg, Rusia está aumentando sus tropas “no sólo en Ucrania, sino también en Bielorrusia”.

“Turquía quiere que las tensiones entre Rusia y Ucrania se resuelvan, antes de que se conviertan en una nueva crisis”, insistió durante la entrevista Erdoğan, que precisamente anunció hace unos días planes para viajar en febrero a Ucrania en un intento por mediar en un conflicto que amenaza con desatar una nueva Guerra Fría. Moscú exige para negociar poder vetar la expansión de la OTAN hacia el Este, más concretamente a Ucrania y Georgia: algo que la Alianza rechaza categóricamente.

Tanto Ucrania como Rusia apoyan la mediación de Turquía

Miembro de la OTAN desde 1952 -30 años antes que España- y con las segundas fuerzas armadas más grandes de la Alianza Atlántica (sólo superadas por Estados Unidos), Turquía tiene buenos lazos políticos y económicos tanto con Kiev como con Moscú, si bien se ha opuesto firmemente a la política exterior de Rusia en Siria o Libia, y ha denunciado en numerosas ocasiones la persecución de los tártaros desde que Rusia se anexionara en 2014 la península de Crimea.

El gobierno ucraniano anunció recientemente la compra de drones de combate turcos -que ya han adquirido otros países de la OTAN, y que usó con gran éxito Azerbaiyán en su reciente guerra con Armenia en el Cáucaso– para usarlos en su conflicto contra las fuerzas pro rusas que controlan la región del Donbás, desatando las iras de Moscú. No obstante, tanto Rusia como Ucrania se muestran favorables a la idea de que Ankara juegue un papel mediador en el conflicto, según han asegurado fuentes diplomáticas turcas, por lo que la invitación de Erdoğan a Putin podría ser un primer paso hacia una desescalada que logre evitar una guerra.