Cinco detenidos por el asesinato de tres militares en Turquía

Dos encapuchados disparaban el sábado en la cabeza a tres miembros de la gendarmería turca cuando caminaban vestidos de civil y desarmados en el distrito fronterizo de Yüksekova, en el extremo sureste de Turquía.

Al menos cinco personas fueron detenidas el domingo por las fuerzas de seguridad turcas en relación al asesinato el día anterior de tres militares turcos en la provincia fronteriza de Hakkari, en el extremo sureste del país.

Según informaron fuentes de seguridad citadas por la prensa turca, los sospechosos fueron detenidos el domingo por la mañana tras una serie de redadas llevadas a cabo por las fuerzas de seguridad en el marco de la investigación por el crimen, que se produjo el sábado en la localidad de Yüksekova cuando dos encapuchados dispararon en torno a las 16:00 hora local (15:00 CET) a tres militares.

El suceso, que tuvo lugar en la céntrica calle de Cengiz Topel, dejó heridos de extrema gravedad a los tres soldados turcos –un sargento y dos miembros de la gendarmería turca– después de que los atacantes les dispararan en la cabeza cuando caminaban por las calles de la localidad vistiendo ropas civiles. Los tres fallecidos -Ramazan Gülle, Yunus Yılmaz y Ramazan Köse- fueron trasladados de un inmediato a un hospital de la zona, pero los médicos no pudieron hacer nada por salvarles la vida.

Los autores de los disparos escaparon inmediatamente de la escena del crimen, que no fue reivindicado inmediatamente por ningún grupo pese a que las primeras sospechas cayeron en el grupo terrorista Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que tiene en Yüksekova uno de sus principales bastiones. El vice primer ministro turco Yalçın Akdoğan calificó el asesinato de personas “vestidas de civil y desarmadas” como un acto “de la mayor cobardía” y prometió capturar a los asesinos.

Pese al teórico alto al fuego que el PKK mantiene en el marco de las negociaciones de paz que lleva a cabo desde finales de 2012 con Ankara, el grupo armado ha seguido manteniendo desde entonces un “terrorismo de baja intensidad” que ha incluido ataques armados, secuestros y actos de intimidación contra la población local y las fuerzas de seguridad turcas.

El pasado 13 de octubre cazas del ejército turco atacaron por primera vez en casi dos años posiciones del PKK en zonas montañosas de la provincia de Hakkari, tras una serie de asaltos contra puestos militares en la región; así mismo tres miembros del PKK eran abatidos el jueves pasado en la provincia oriental de Kars tras atacar una planta hidroeléctrica en un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad turcas, después de abrir fuego contra éstas tras negarse a rendirse.  

La tensión se mantiene también alta este fin de semana en la provincia oriental de Tunceli (Dersim), después de que el gobernador local haya prohibido la entrada o salida a la zona a raíz de un llamamiento de simpatizantes del PKK para inaugurar un cementerio dedicado a militantes caídos del grupo terrorista en el distrito de Pülümür.