varios padres afligidos frente a la escuela de Kahramanmaraş, en el sureste de Turquía, donde un ataque dejó 9 muertos

Cierra la escuela de Kahramanmaraş (Turquía) tras el tiroteo que causó 9 muertos 

La escuela de educación secundaria Ayser Çalık, situada en la ciudad de Kahramanmaraş (Turquía) y donde el pasado miércoles un estudiante de 14 años armado perpetró un tiroteo que dejó 9 muertos —ocho menores y una profesora—, continuará cerrada tras la suspensión de las clases decretada inicialmente durante dos días, según han informado las autoridades turcas.

La actividad lectiva en la escuela de Kahramanmaraş situada en el distrito de Onikişubat escenario de la tragedia, quedó interrumpida tras el ataque cometido el 15 de abril por İsa Aras Mersinli, un alumno de 14 años del centro. Fuentes del gobierno provincial citadas por el diario turco Cumhuriyet indicaron que, para evitar reactivar el trauma entre los estudiantes del centro, estos serán trasladados a otros centros educativos cercanos a partir del lunes, mientras que el colegio permanecerá clausurado de forma indefinida a la espera de una decisión final sobre si el cierre será definitivo o no, que se tomará en los próximos días.

Varios padres consultados por el periódico turco respaldaron la medida, aunque subrayaron que las secuelas entre sus hijos siguen muy presentes. “No queremos que nuestros hijos regresen a esta escuela. Tras el trauma vivido aquí y las imágenes de ellos saltando por las ventanas, ¿cómo podemos enviarlos de nuevo?”, afirmaron.

Nuevos detalles sobre İsa Aras Mersinli, el autor del ataque

El tiroteo escolar en Turquía dejó además trece heridos antes de que el presunto autor también falleciera por causas que aún no han quedado claras, barajándose la hipótesis del suicidio aunque tampoco se descarta que el joven se disparara a sí mismo por error en medio de la tensión y el caos. 

Tanto profesores como conocidos del menor autor del tiroteo mortal describen a İsa Aras Mersinli, el alumno que usando 5 armas y 7 cargadores sustraídos a su padre perpetró la masacre, como alguien con un comportamiento problemático y preocupante. Mersinli, que había advertido de “un ataque próximo” a partir de información encontrada en su ordenador y que usaba en su perfil de WhatsApp una imagen de perfil de Elliot Rodger -un joven autor de otra masacre en 2014 en Isla Vista (California)-, había estado activo en redes sociales antes del ataque.

En un vídeo difundido en redes sociales, una joven menor de edad en Argentina que supuestamente aseguraba conocer a Mersinli a través de plataformas online como Discord y Reddit aseguró que este había hablado abiertamente de llevar a cabo un ataque contra su escuela y que varios usuarios habían intentado disuadirle de la idea. Según la menor, Mersinli utilizaba en dichas plataformas el alias «Konata» y tras el tiroteo aparecieron vídeos de él manipulando armas de fuego y vistiendo una gorra de policía -que se cree pertenecían a su padre- posando como un oficial nazi, así como comentando prácticas recientes de tiro. Estas informaciones, así como la veracidad de los vídeos, aún se están investigando.

En el marco de la investigación puesta en marcha por la fiscalía tras el tiroteo en la escuela Ayser Çalık de Kahramanmaraş fue detenido su padre, Uğur Mersinli, un excomisario de policía retirado. El progenitor declaró ante los investigadores que las armas que usó el menor se guardaban bajo llave en el domicilio familiar, y aseguró desconocer cómo su hijo había logrado acceder a ellas. También explicó que, recientemente, había llevado a su hijo a un campo de tiro después de que el joven se lo pidiera insistentemente, y que el joven sufría problemas de identidad de género y tenía problemas de adaptación social; recientemente había acudido a un psicólogo, y le habían recomendado un seguimiento psiquiátrico. Estos y otros datos serán clave para determinar cómo planeó el ataque el menor y cómo consiguió acceder a las armas que utilizó para perpetrar la masacre.