El Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) lleva ocho años en el gobierno y parece haber abandonado, esperemos que momentáneamente, el ímpetu reformador que le caracterizó durante sus primeros años en el poder. Mientras tanto, el opositor Partido Republicano del Pueblo (CHP) se opone a cualquier intento de profundizar en las reformas democráticas que necesita Turquía. El también opositor ultranacionalista Partido de Acción Nacionalista (MHP) está anclado en una posición que roza el fascismo. Los tres grandes partidos políticos de Turquía necesitan renovarse, tanto en sus componentes como en sus ideas. Pero puede haber luz al final del túnel. En unos meses se fundará un nuevo partido político que podría encarrilar al país euroasiático en el camino de la democracia, los derechos humanos y la Unión Europea. El Movimiento por el Cambio de Turquía (Türkiye Değişim Hareketi) podría convertirse en una gran alternativa política.
Antes de analizar lo que propone el TDH y su posible impacto en la política de Turquía merece la pena indagar en la biografía de su líder, Mustafa Sarıgül. Antiguo parlamentario por el CHP, ha sido alcalde del distritito estambulí de Şişli durante tres mandatos consecutivos, los dos primeros como candidato del CHP y el último como candidato del Partido de la Izquierda Democrática (DSP), el segundo partido de izquierdas en importancia de Turquía por detrás del Partido Republicano del Pueblo, si se considera a éste de izquierdas. Como alcalde de Şişli Mustafa Sarıgül destacó por su buena gestión. En el 2005 Sarıgül, nacido en 1956 en la ciudad oriental de Erzincan, le disputó la presidencia del CHP a Deniz Baykal, votación que perdió por unos escasos 61 votos. Por ello, por cuestionar el liderazgo a Baykal, fue expulsado del Partido Republicano del Pueblo, aunque la excusa dada por el partido se refirió a un problema disciplinario. Por lo tanto, Mustafa Sarıgül se marchó al DSP hasta que decidió fundar su propio partido político, cansado de la falta de democracia en los partidos políticos turcos.
Según su página web (www.degisimharaketi.org), el Movimiento por el Cambio de Turquía defiende la necesidad de una democracia basada en los derechos humanos, una economía sostenible de libre mercado, una sociedad pacífica y plural y una nueva constitución. Por supuesto, también defiende la entrada de Turquía en la Unión Europea. Estos son sólo unos ejemplos de lo que predica el TDH. Eslóganes como “Unidad dentro de la diversidad” (kurdos y alevíes son votantes potenciales del TDH) o “Democracia por y para la gente” parecen reforzar la imagen de este partido como algo nuevo en el espectro político de Turquía. En algunos puntos, los principios del Movimiento por el Cambio de Turquía podrían asemejarse a algunos del AKP, pero el partido gobernante parece haberse olvidado de las reformas liberales necesarias. Además, el TDH no tiene un trasfondo religioso como el Partido AK y su laicidad no es cuestionada. Si Sarıgül cree realmente en lo que propone el TDH, entonces estaríamos ante una alternativa razonable, sino, no se trataría más de que otro partido político más.
Mustafa Sarıgül ha logrado atraer a miembros de diferentes partidos políticos, especialmente,aunque no de forma exclusiva, de la izquierda turca. La incorporación más sonada al TDH es la del antiguo líder del CHP Hikmet Çetin y varios antiguos parlamentarios del mismo partido. También habría que contar con dieciocho antiguos ministros del DSP. El Partido Republicano del Pueblo y el Partido de la Izquierda Democrática son los que más están sufriendo el auge de Sarıgül aunque políticos considerados de derechas como Sabri Özkan Erbakan, sobrino del antiguo primer ministro Necmettin Erbakan, y el antiguo ministro del Partido Madre Patria (ANAP) Yüksel Yalova también se están uniendo al TDH.
El Movimiento para el Cambio de Turquía no será fundado oficialmente como partido político hasta abril por un par de razones, según la versión inglesa del diario progubernamental Zaman. La primera sería de índole burocrática, ya que Sarıgül debe dimitir como alcalde de Şişli y todos los trámites burocráticos que ello requiere. La segunda tendría que ver con el CHP. El partido fundado por Atatürk celebrará esta primavera su congreso en el cual, con toda probabilidad, Baykal volverá a ser elegido como presidente. Al TDH le interesaría fundarse después del congreso para atraer a los miembros desencantados del CHP, por lo que el partido opositor estaría considerando retrasar el congreso. Esto según medios cercanos al gobierno.
Sin embargo, el lunes pasado se publicaron en el diario turco Taraf los resultados de una encuesta sobre intención de voto. Los resultados del estudio de A&G son los siguiente: AKP 32%, CHP 21%, MHP 19%, BDP (nuevo partido pro-kurdo) 7%, TDH 6% y Saadet 5%. Lo relevante no es el hecho de que, a año y medio de que se celebren las elecciones, el Movimiento por el Cambio de Turquía obtenga el 6%, por debajo de la barrera del 10% pero aún así un porcentaje interesante, sino que el gran perjudicado por la entrada en política del TDH sería el AKP y no el CHP. Según refleja la encuesta, la bajada del AKP (de 47% en 2007 a 32%) se debe principalmente a motivos económicos y favorecería al TDH y al islamista Saadet. Esto desmiente la teoría de Zaman, el TDH perjudicaría más al Partido de la Justicia y el Desarrollo que el Partido Republicano del Pueblo,
La razón por la cual el Movimiento por el Cambio de Turquía perjudicaría al AKP tiene que ver con su liderazgo. El electorado del CHP no votaría al TDH debido a que su líder, Mustafa Sarıgül, se parece más al actual primer ministro Recep Tayyip Erdoğan que al presiente del CHP, Deniz Baykal. De hecho, el CHP perdería votos a favor del ultranacionalista MHP. Por ello, la entrada en la escena política turca del TDH es temida por el Partido de la Justicia y el Desarrollo y sus dirigentes.
Merece la pena destacar la similitud que hasta cierto punto podría haber entre el Movimiento por el Cambio de Turquía y la formación española Unión, Progreso y Democracia. Ambos son partidos de reciente formación, aunque el TDH aún no se haya constituido oficialmente como tal, con programas razonables que intentan romper el monopolio de los grandes partidos nacionales. Aunque Mustafa Sarıgül sea diferente a Rosa Díez, tanto el TDH como UPyD atraen a desencantados de los grandes partidos.
Aún es pronto para determinar el impacto que tendrá el TDH en la escena política turca y si realmente Sarıgül cree en el cambio que parece pregonar. Sin embargo, es interesante ver un nuevo partido que propugna ideas razonables y hasta cierto punto liberales. Habrá que ver como evoluciona el Türkiye Değişim Hareketi durante los próximos meses. Lo ideal sería que tuviese los votos suficientes como para obtener representación en la Gran Asamblea Nacional y así arrebatar el monopolio del debate político AKP, CHP y MHP y que evitase caer en el populismo, de lo que adolecen la gran mayoría de partidos políticos tanto dentro como fuera de Turquía. Está por ver como se desarrollan los acontecimientos, ¿será el Movimiento por el Cambio de Turquía el partido que necesita Turquía? El tiempo nos lo dirá.
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