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Chery, el fabricante chino del Omoda, estudia inversiones en Turquía

Chery, el fabricante chino de marcas como Omoda, tiene planes para realizar inversiones en Turquía, donde planea establecer un centro de producción según ha manifestado el presidente de Chery Internacional Zhang Guibing como parte de la estrategia de expansión de la compañía estatal de automóviles china por Europa.

Medios turcos informaron que Chery habría mantenido ya contactos a alto nivel con las autoridades turcas, incluyendo una reciente reunión durante el pasado mes de septiembre en Estambul entre el propio Guibing y el presidente turco Tayyip Erdoğan, a la que asistió también el ministro de Industria y Tecnología Mehmet Fatih Kacır.

Los planes de expansión por Europa del fabricante chino fueron rebelados durante una presentación internacional hecha ayer en Wuhan, en la que Guibing mostraba un mapa con los países donde Chery podría establecer sus factorías para el mercado europeo y en el que aparecían marcados Turquía, España e Italia. No está claro sin embargo por ahora cuál sería la localización exacta de una futura planta de producción en el país euroasiático, ni cuándo se construirá, ni qué modelos se fabricarán en territorio turco.

Según apunta la prensa turca, los dos principales obstáculos que impedirían por ahora a Chery concretar sus inversiones en Turquía serían precisamente la ubicación de la futura fábrica, además de la exigencia de la compañía china de exenciones fiscales para los vehículos de combustión interna que planea fabricar, además de las que ya existen en Turquía para vehículos híbridos y 100% eléctricos.

Chery, que vendió el año pasado 40.590 coches en Turquía, continúa creciendo en el mercado turco y sus ventas entre enero y septiembre de este año rondan ya las 48.000 unidades. El anuncio de inversiones por parte del fabricante chino del Omoda llega después de que hace algunos meses otra gran empresa china de vehículos, BYD, considerado el mayor productor de coches eléctricos del mundo, anunciara una inversión récord de 1.000 millones de dólares en una planta y un centro de I+D en Turquía, donde planea iniciar su producción en 2026.