Bakiyev dimite y abandona Kirguizistán

El presidente de Kirguizistán, Kurmanbek Bakiyev, firmó el jueves una carta de dimisión y abandonó el país en un avión rumbo a Kazajistán, alejando por el momento el fantasma de una guerra civil.

El presidente de Kirguizistán, Kurmanbek Bakiyev, firmó el jueves una carta de dimisión y abandonó el país en un avión rumbo a Kazajistán, alejando por el momento el fantasma de una guerra civil en el pequeño país centro-asiático.
 
Según afirmó un responsable del gobierno provisional de Kirguizistán, Bakiyev firmó una carta en la que dimitía de su cargo como presidente y salió ayer jueves hacia la vecina república de Kazajistán a bordo de un avión, desde donde pretende dirigir las negociaciones para solventar la crisis política tras la revuelta popular que le apartó del poder hace una semana.
La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), que preside actualmente Kazajistán, confirmó la noticia y dijo que con el gesto Bakiyev ayudaba a evitar una guerra civil en la empobrecida ex república soviética, que alberga sin embargo estratégicas bases aéreas tanto rusas como estadounidenses. «Este hecho es un paso importante hacia la estabilización de la situación, un regreso a un marco que facilite el estado de derecho y la prevención de una guerra civil en Kirguistán», declaró en un comunicado la OSCE.
 
Bakiyev, que fue derrocado en el levantamiento popular liderado por la oposición que se produjo el pasado 7 de abril, había huído al sur del país y desde allí había desafiado al nuevo gobierno reuniendo allí a sus seguidores. El propio Bakiyev había prometido «un baño de sangre» si intentaban acabar con su vida, incrementando así la tensión y sembrando la amenaza de una guerra civil. Sin embargo en los últimos días había suavizado su postura sugiriendo la posibilidad de abandonar voluntariamente el país si se le garantizaba su seguridad.