Así ha cambiado el coronavirus el comportamiento de los turcos

La pandemia de coronavirus ha hecho que los turcos coman menos fuera, eviten usar los ascensores y el transporte público, y acumulen mascarillas y productos de higiene.

Desde que se detectó en marzo el primer caso de coronavirus en Turquía, la pandemia de coronavirus ha trastocado la vida de millones de personas en el país, no sólo por las medidas de cuarentena y confinamiento, sino por el modo en que ha cambiado la forma de pensar y actuar de muchas personas. ¿Cómo ha afectado al comportamiento de los turcos?

Para responder a esta pregunta, la Universidad Necmettin Erbakan de Konya realizó un estudio sociológico que arroja resultados sorprendentes: los turcos no sólo han adoptado costumbres como acumular mascarillas y productos desinfectantes; también acuden menos a restaurantes y cafeterías y, por ejemplo, han desarrollado fobias a espacios cerrados o a personas que tosen.

Para realizar el sondeo, que se centra en el bienestar mental, el comportamiento obsesivo-compulsivo y los desafíos a consecuencia de la pandemia de COVID-19, 726 personas de 40 provincias de Turquía fueron entrevistadas. Un 55,4% de los encuestados confesaron que como precaución contra una posible escasez de EPI, acumulaban mascarillas; un 65,8% dijeron llevar siempre consigo gel de manos, y nada menos que el 86,9% aseguró que a causa de la pandemia van menos a restaurantes y piden menos comida a casa.

Los investigadores destacan una mayor concienciación sobre los peligros de la pandemia entre los participantes que acumulan mascarillas en casa; además, se impone la costumbre de llevar siempre gel desinfectante, incluso para desplazamientos entre ciudades. Casi todos los consultados -el 98,9%- afirmaron además sentir la necesidad de lavarse las manos y desinfectarse al llegar a casa.

Fobias a las personas que tosen y a los ascensores

El 41% de los participantes en el estudio confesó también haber comenzado a comprar y acumular en casa más productos de higiene. La mayoría de ellos ha desarrollado una aversión a las personas que tosen o estornudan: este y otros temores están afectando de forma importante al bienestar psíquico y emocional de las personas, afirman los expertos que han llevado a cabo el sondeo.

También se constata un cambio en los hábitos de compra a consecuencia de la pandemia; así por ejemplo se dedica más presupuesto a la compra de productos de higiene personal y de limpieza en general como consecuencia de la percepción de amenaza para su salud que representa el virus: el hecho de comprar y acumular estos productos, da a muchas personas una mayor sensación de seguridad en respuesta a la amenaza que representa la pandemia.

Un dato interesante es el hecho de que muchas personas en Turquía han desarrollado una fobia real al uso de ascensores, como lugares cerrados y más propensos al contagio: un 45,7% de los entrevistados dijeron haber dejado de usar ascensores. Además, un 89,9% han dejado de usar el transporte público para evitar estar en lugares cerrados y cerca de otras personas: ahora usan el coche o, si la distancia no es muy larga, van a pie o en bicicleta.

El jueves el ministro de Salud de Turquía anunció otros 1.243 positivos por coronavirus en las últimas 24 horas en el país, mientras que 968 personas habían recibido el alta tras superar la COVID-19. Ahora mismo hay algo más de 17.500 casos activos de coronavirus en Turquía, donde el número de tests realizados hasta la fecha supera los 5,52 millones. La pandemia ha dejado hasta el momento 5.912 muertos en el país euroasiático.