Anastasiadis rechaza una oferta de diálogo de los turcochipriotas

Turquía ha manifestado su creciente decepción con la actitud del nuevo presidente grecochipriota, que pese a un discurso a favor de una solución aún no se ha reunido con su homólogo turcochipriota.

 

El gobierno del recién electo presidente grecochipriota Nikos Anastasiadis ha rechazado una oferta hecha por la República Turca del Norte de Chipre (KKTC, por sus siglas en turco) para reanudar las negociaciones sobre la posible reunificación de la isla, argumentando que no es el momento adecuado.

“El objetivo en la cuestión de Chipre no debería ser iniciar el proceso de negociación. Lo importante es conseguir un resultado. Las actuales condiciones no son convenientes en este momento para tomar la iniciativa”, declaró Christos Stylianides, portavoz del ejecutivo grecochipriota, citado por la agencia de noticias turca Anatolia. Stylianides no obstante reiteró que solucionar el actual statu quo en la dividida isla mediterránea era una de las prioridades del nuevo gobierno, aunque reclamó ciertas garantías de que el proceso fuera a llegar a buen puerto.

Estos comentarios serían la respuesta a las declaraciones hechas la semana pasada por el ministro de exteriores turcochipriota, Hüseyin Özgürgün, quien afirmó que la KKTC estaba dispuesta a retomar en cualquier momento las negociaciones sobre la reunificación de Chipre, tal y como instó recientemente a hacer el Enviado Especial para Chipre de Naciones Unidas, el australiano Alexander Downer.

El mensaje enviado desde Nicosia supone un nuevo jarro de agua fría para lograr una solución definitiva a la división de Chipre, después de que el ministro de exteriores turco Ahmet Davutoğlu criticara el domingo la actitud del gobierno grecochipriota, que parece estar demorando artificialmente la reanudación de las negociaciones –interrumpidas antes de las elecciones presidenciales de febrero en las que ganó Anastasiadis- esperando superar su grave crisis económica y obtener una posición de fuerza.

“La actitud adoptada tras las elecciones (por Anastasiadis) ha sido una decepción”, dijo Davutoğlu, recordando que el presidente de la KKTC, Derviş Eroğlu, había hecho un llamamiento al nuevo presidente grecochipriota para celebrar una reunión lo antes posible. “Todos estábamos esperando que ambos pudieran al menos haberse reunido, pero la información que hemos obtenido conduce a la impresión de que esto no ocurrirá en un futuro cercano”.

Abogado de profesión y de 66 años de edad, Anastasiadis fue uno de los pocos políticos del Chipre de mayoría griega que en 2004 apoyó el “Plan Annan” –del entonces secretario general de la ONU, Kofi Annan- para unificar la dividida isla mediterránea; un plan que fue apoyado en las urnas por los turcochipriotas –a los que la UE había prometido poner fin al bloqueo económico a cambio de su respaldo- pero rechazado mayoritariamente por los grecochipriotas del sur. Días después Chipre entraba en la UE pero como un estado dividido, únicamente representado por su mitad meridional. Dado que la reunificación no se produjo el bloqueo sobre la KKTC persiste, por lo que sus habitantes acusan a la UE de haber incumplido sus promesas.

Pese a que durante la campaña electoral la cuestión de la reunificación de Chipre fue una de las principales bazas de Anastasiadis, e incluso tras su victoria ofreció una “mano tendida” a los turcochipriotas para hallar una solución, la difícil situación económica que atraviesan los grecochipriotas –a los que la KKTC, ajena a sus dificultades, ha llegado incluso a ofrecer ayuda financiera- supondría que Nicosia se sentaría a la mesa de negociaciones con una posición debilitada, algo claramente opuesto a su actitud hasta ahora, aprovechando su condición de estado miembro de la Unión Europea para presionar al principal aliado de la KKTC, Turquía.

Buena parte de la población griega del sur de Chipre sigue albergando sentimientos hondamente nacionalistas y ve a los turcochipriotas como “ocupantes” de la isla ajenos a su historia, rechazando sus derechos como habitantes de Chipre y negándose a cualquier acuerdo que no pase por aceptar a los turcochipriotas como una minoría integrada en un estado chipriota único.

Una idea que está muy lejos de las aspiraciones del norte, que ha tendido últimamente a apostar por una solución basada en un modelo federal o incluso confederal. Otras cuestiones como el reparto de poder y competencias, o la disputa en torno al retorno de propiedades confiscadas en ambos bandos, han dejado las negociaciones para la reunificación de Chipre prácticamente en un callejón sin salida. Las reiteradas agresiones contra equipos turcos que han jugado en Chipre han acrecentado la división entre las dos comunidades y ahondado entre los turcochipriotas el sentimiento de que la población griega de la isla los rechaza y sólo pueden confiar en sus “hermanos” de Turquía.

Chipre se encuentra dividido en dos estados desde que el ejército turco intervino en 1974, en respuesta a varios ataques étnicos contra la población turca de la isla y a un golpe de Estado dado en Nicosia por los nacionalistas grecochipriotas con apoyo de la dictadura de los coroneles de Atenas, que pretendía la unión (Enosis) de Chipre y Grecia en un solo país.