Fitch rebaja la calificación de la deuda grecochipriota al nivel de »bonos basura»

La agencia crediticia rebajó el lunes la nota de la deuda grecochipriota a BB+ con perspectiva negativa por la fuerte exposición a la deuda griega de sus bancos, que podrían necesitar un rescate de la UE.

La agencia internacional de calificación crediticia Fitch anunció el lunes que rebajaba la nota de la deuda soberana del sur de Chipre al nivel «basura» ante el sustancial aumento de los riesgos derivados de la elevada necesidad de recapitalización de sus bancos, tremendamente expuestos a la deuda griega.

La agencia rebajó la calificación del país, que entró en la UE en 2004 y adoptó el euro el 1 de enero de 2008, desde BBB- a BB+ manteniendo además la perspectiva como «negativa», lo que implica que es probable que haya más degradaciones en los próximos meses.

La medida añade sin duda aún más presión sobre el gobierno de Nicosia, que lleva meses intentando evitar un rescate para su sector financiero, uno de los principales pilares de la economía grecochipriota junto con el turismo y que se ha visto muy afectado por la enorme exposición de sus bancos a los activos en «deuda tóxica» (deuda con poca o muy poca probabilidad de ser cobrada) en Grecia. Todo apunta a que la agitación que sufren los mercados y el propio euro estarían poniéndole las cosas más que difíciles al ejecutivo grecochipriota, que estarían encontrando serias dificultades para apoyar a su tambaleante sector bancario mientras intenta colocar su deuda y mantener al mismo tiempo su compromiso de déficit con Bruselas en medio de una fuerte recesión de su economía.

El gobierno de Nicosia ha intentado por todos los medios recapitalizar las entidades bancarias más afectadas y ya ha prestado 1.800 millones de euros al segundo mayor banco del país, Popular Bank (el más expuesto a la deuda griega), equivalentes a un 10% de su PIB. Pero Fitch estima que a esta cantidad habrá que añadir una suma adicional de 4.000 millones de euros, un 23% del PIB del país.

La agencia crediticia subraya en su informe que si bien el caso más grave es el del Popular Bank, otras entidades como el Banco de Chipre -el más importante del país- y el Banco Helénico están también muy expuestos a la crisis en Grecia y podrían necesitar recapitalizaciones en el futuro. Fitch concluye por tanto que el gobierno grecochipriota incumplirá «probablemente» los objetivos de déficit marcados por Bruselas, que exige una reducción por debajo del 3% del PIB frente al 6,4% que registró en 2011.