Bush y Fukuda confirman su presencia en los JJ.OO. de Pekín

El presidente estadounidense, George W. Bush, y el primer ministro japonés, Yasuo Fukuda, coincidieron este domingo en que el deporte no debe mezclarse con la política y anunciaron su participación en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Pekín en agosto.

Ambos dirigentes, reunidos en la isla nipona de Hokkaido (norte), donde el lunes se iniciará la cumbre del G8, destacaron que la situación de los derechos humanos en China está mejorando y que faltar a la apertura de la cita olímpica enviaría el mensaje equivocado. «Creo que no acudir a la ceremonia de apertura de los Juegos sería una afrenta para los chinos, lo que haría más difícil seguramente poder hablar con franqueza con los líderes» de ese país, dijo Bush en rueda de prensa conjunta con Fukuda.

«Parece que hay progresos, al menos en lo referente a las conversaciones entre el Dalai Lama» y las autoridades chinas, destacó Bush en referencia al reinicio del diálogo entre ambas partes tras las revueltas en marzo de Lhasa, reprimidas por Pekín.

Fukuda, conocido por sus esfuerzos por tratar de reparar las relaciones con China y otros países asiáticos, anunció por primera vez que también asistirá a la ceremonia de apertura de los Juegos, el próximo 8 de agosto. «Realmente no creo que tengamos que mezclar los Juegos Olímpicos con la política», dijo el primer ministro nipón. «Creo que hay muchos problemas con China, pero a pesar de eso ahora están haciendo esfuerzos», dijo.

Algunos de los líderes mundiales, como la canciller alemana, Angela Merkel, y el primer ministro británico, Gordon Brown, ya han avanzado en cambio que no estarán presentes en el acto de inauguración de los Juegos. Ambos, no obstante, han tratado de minimizar el significado político de esta decisión.

El jefe de Estado francés, Nicolas Sarkozy, anunciará probablemente el miércoles su eventual participación en la cita del 8 de agosto, después de la reunión que mantendrá con el presidente chino, Hu Jintao, a quien Fukuda invitó para una reunión ampliada del G8 sobre cambio climático en la isla de Hokkaido.

Bush y Fukuda se reunieron la víspera del inicio de la cumbre de las ocho potencias más industrializadas en la localidad de Toyako. Durante su encuentro, también abordaron sus inquietudes sobre la marcha de la economía mundial, los esfuerzos del G8 para luchar contra el cambio climático y las enfermedades en África, así como su trabajo conjunto para persuadir a Corea del Norte de que abandone totalmente su programa nuclear.