varias imágenes que muestran una ambulancia en un instituto de Manisa, Turquía, y al autor del ataque al instituto con una escopeta

Revelan los motivos del tiroteo que dejó 11 estudiantes heridos en un instituto de Turquía 

Nuevos detalles han salido a la luz que revelan presuntamente los motivos que llevaron a un estudiante de 15 años a disparar con una escopeta a 11 estudiantes en un instituto de Manisa, al oeste de Turquía, tras declarar el atacante que cometió el tiroteo debido a que sufría acoso escolar

La investigación ha permitido conocer nuevos detalles sobre los antecedentes del sospechoso y los acontecimientos previos al ataque armado. Nueve personas, incluido el presunto autor, han sido detenidas hasta ahora como parte de la investigación; entre ellas figuran su padre, su madre, su abuela, su abuelo, algunos familiares y el propietario de la tienda de artículos de caza que vendió la munición al menor.

El autor del ataque había dejado los estudios con anterioridad

Se ha determinado que el menor había cursado el noveno grado en otro centro el año pasado pero no llegó a terminar el curso, por lo que se matriculó este año en el instituto donde ocurrió el incidente, aunque no acudía a clase con regularidad y solo asistía en unas pocas ocasiones.

También han trascendido las primeras declaraciones del atacante, identificado por las iniciales H.O. El joven afirmó que el día anterior había sido agredido a raíz de una disputa relacionada con una chica y, en su declaración tras ser detenido, señaló este episodio como el motivo tras el ataque. Las cámaras de seguridad lo captaron llegando a pie al lugar con una escopeta en la mano y huyendo posteriormente por la calle después de efectuar los disparos.

Disparó contra el instituto desde 3 puntos diferentes

Según la información más reciente publicada por la agencia de noticias turca Anatolia, el estudiante utilizó tres cartuchos durante el ataque y disparó con la escopeta contra los alumnos del centro desde puntos situados aproximadamente a 80, 90 y 110 metros de distancia.

La investigación ha determinado además que, aproximadamente un mes antes de llevar a cabo el tiroteo, había practicado tiro con el rifle de su abuelo. Posteriormente consiguió la munición en una tienda de artículos de caza utilizando 600 liras -unos 11 euros- que le había dado su abuela. 

Antes del incidente, el menor reseteó su teléfono móvil. Sus dispositivos electrónicos están siendo sometidos actualmente a un análisis técnico para intentar recuperar la información borrada. Se ha descubierto también que antes de cometer el ataque contó a un familiar sus planes, aunque este no pensó que estuviese hablando en serio.

Tenía símbolos nazis y extremistas en su habitación

Durante el registro de la vivienda donde vivía con sus padres, los investigadores de la policía encontraron en la habitación del menor símbolos neonazis incluyendo una esvástica así como notas relacionadas con distintos movimientos políticos e ideológicos.

También se localizó un cuaderno perteneciente al joven que contenía textos que aparentaban ser un manifiesto en los que exponía sus opiniones sobre política, economía y cuestiones sociales. La investigación trata ahora de determinar si el sospechoso estuvo influido por un proceso de radicalización individual o si estaba en contacto con grupos extremistas de distinto tipo.

Evolución de los estudiantes heridos

Por otra parte, la Oficina del Gobernador de Manisa ha informado en las últimas horas que se sigue en todo momento el estado de salud de los estudiantes heridos, varios de los cuales aún siguen recibiendo tratamiento en el hospital.

“Seis de nuestros estudiantes que sufrieron heridas leves tras el tiroteo en el instituto y que actualmente reciben tratamiento en el Hospital Estatal de Turgutlu, tienen previsto recibir el alta hoy. Los otros tres estudiantes que están siendo tratados en un hospital de la ciudad de Manisa están conscientes y continúan su tratamiento en las unidades de cuidados intensivos”, señaló el comunicado.