varias imágenes combinadas de una estatua lidia hallada en Sardes examinada por los arqueólogos

Arqueólogos hallan una estatua de hace 2.500 años en las ruinas de Sardes, Turquía 

Una estatua de mármol de 2,2 metros de altura y aproximadamente 2.500 años de antigüedad ha sido descubierta por los arqueólogos durante las excavaciones en la antigua ciudad de Sardes, en la provincia egea de Manisa, al oeste de Turquía, según anunció recientemente el ministro de Cultura y Turismo del país, Mehmet Nuri Ersoy. 

Datada en la primera mitad del siglo V a. C., la estatua de mármol aporta importantes pistas sobre cómo era el arte y la vida social de aquella época, gracias a sus dimensiones monumentales, su buen estado de conservación y los detalles de su vestimenta, que muestran rasgos propios de la cultura lidia

La escultura monumental, que representa a un joven de pie, fue encontrada durante las excavaciones arqueológicas realizadas en la antigua ciudad de Sardes, situada en el distrito de Salihli de la provincia turca de Manisa, bajo la coordinación de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Museos, según informó el canal de noticias turco TRT Haber

El ministro de Cultura y Turismo de Turquía, Mehmet Nuri Ersoy, confirmó el descubrimiento en una publicación en su cuenta en redes sociales: “¡Un descubrimiento único en Sardes, Anatolia, que arrojará luz sobre la arqueología! Durante las excavaciones en la antigua ciudad de Sardes, en Manisa, hemos desenterrado una estatua de un joven de aproximadamente 2.500 años de antigüedad, datada en la primera mitad del siglo V a. C. La estatua de mármol de 2,2 metros de altura, con sus dimensiones monumentales, su buen estado de conservación y sus extraordinarios detalles, se encuentra entre los escasos ejemplos del arte escultórico de su época”, dijo.

“Fue empleada como piedra reutilizada en el pavimento de una calle porticada durante el período romano; la estatua se conservó a lo largo de los siglos en gran medida gracias a que fue colocada boca abajo. Los inusuales detalles de su vestimenta muestran huellas de la cultura lidia. La estatua, que parece representar a un individuo concreto, ofrece importantes datos que contribuirán a comprender la vida, los sistemas de creencias y las interacciones culturales en Sardes durante aquel período”, subrayó el ministro.

Gracias a que fue colocada boca abajo, la estatua ha perdurado 2.500 años

La estatua ha sido datada entre los años 470 y 450 a. C. Sus dimensiones, superiores a las de una persona, la sitúan entre los escasos ejemplos de su época. Fue encontrada dividida en dos grandes piezas, si bien faltan los pies y algunos fragmentos menores. Durante el período romano fue reutilizada como piedra en el pavimento de la calle porticada de Sardes, situada a la entrada de la ciudad, y colocada boca abajo: una disposición que permitió que los rasgos del rostro y otros detalles importantes se conservaran en gran medida durante más de 2.000 años

Aunque la postura erguida y el cabello largo de la efigie recuerdan a ejemplos del siglo VI a. C., los rasgos faciales, los detalles anatómicos de las manos y otras características apuntan a la primera mitad del siglo V a. C. El joven representado viste un grueso himatión (un amplio manto de la antigua Grecia), un fino quitón (una túnica ligera de origen griego) y, debajo, otra prenda diferente con franjas horizontales. Este tipo de indumentaria, que no aparece en esculturas similares de Anatolia y Grecia, revela las características locales de la obra y su conexión con la antigua Lidia

En la mano derecha de la estatua aparece una fruta que se cree sería una ofrenda como sacrificio a un dios o una diosa. Se especula que podría tratarse de un membrillo. La obra pertenece al período en el que Sardes era la capital de la satrapía de la provincia occidental de la Persia aqueménida. La escultura monumental destaca además por combinar la sensibilidad del arte clásico desarrollado en la región del Egeo con las tradiciones de vestimenta y el lenguaje visual lidios. 

Es sabido que, en la Antigüedad, la mayoría de las estatuas de mármol de este tipo estaban pintadas. En el caso de la estatua de Sardes -una ciudad cuyas ruinas fueron declaradas en 2025 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO– descubierta ahora por los arqueólogos en Turquía, está cubierta por una gruesa y dura capa de sedimentos, por lo que el equipo de conservación deberá limpiar la obra sin dañar posibles pigmentos que hayan sobrevivido hasta nuestros días. Especialistas en escultura policromada antigua participarán en los trabajos, examinando cualquier resto de pintura presente tanto en la superficie de la escultura como en la tierra que la rodeaba, para determinar qué colores tenía. Una vez concluidos los procedimientos necesarios, la obra será expuesta en el Museo Arqueológico de Manisa