400 MUERTOS EN ENFRENTAMIENTOS EN NIGERIA

Los enfrentamientos entre bandas de musulmanes y cristianos en la ciudad nigeriana de Jos han dejado cerca de 400 muertos, después de que varias bandas se enfrentaron por rivalidades étnicas y religiosas quemando viviendas, tiendas, mezquitas e iglesias, en disputas que emergieron tras los polémicos resultados de unas elecciones locales en la localidad, situada en el límite entre el norte musulmán de Nigeria y el sur cristiano. Se trata de los peores disturbios vistos en el país en varios años.

Según las autoridades del lugar hay por ahora 367 cadáveres, si bien la cifra sigue aumentando. Un médico de uno de los principales hospitales de la ciudad afirmó que había recibido 25 cuerpos y 154 heridos desde que comenzaron los disturbios. \»Heridas de bala, de machete, esos son los dos tipos principales\», dijo el doctor Aboi Madaki, director de los servicios clínicos del Hospital Pedagógico de la Universidad de Jos. La cifra total de víctimas fatales debería subir, dado que algunos de los fallecidos ya fueron sepultados y otros se encontraban en hospitales o centros religiosos.

Ayer domingo la ciudad parecía estar en calma. Soldados nigerianos patrullaban las calles para hacer cumplir un toque de queda de 24 horas declarado en las áreas más impactadas por los disturbios. Las personas que se aventuraron a salir de sus casas caminaban con sus manos en alto para mostrar que no estaban armadas.

La Cruz Roja dijo que alrededor de 7.000 personas habían huído de sus hogares y se estaban refugiando en recintos del gobierno, cuarteles del ejército y centros religiosos. Un alto funcionario de la policía dijo que cinco vecindarios fueron escenario de los peores enfrentamientos, y que 523 personas habían sido arrestadas.

Nigeria, con 140 millones de habitantes, está dividida casi por igual entre musulmanes y cristianos y por lo general ambas comunidades viven pacíficamente. Pero esta no es la primera vez que surgen tensiones étnicas y religiosas en el denominado \»cinturón medio\» del país; en parte por el resentimiento de minorías indígenas, en su mayoría cristianos, hacia los inmigrantes y colonos del norte musulmán, donde predominan miembros de la etnia Hausa.