3 heridos en Turquía por disparos de mortero lanzados desde Siria

En las últimas 24 horas cinco proyectiles han impactado en territorio turco lanzados desde la ciudad siria de Kobane, donde milicias kurdas del PYD intentan desde hace días frenar el avance del IS.

Al menos cinco disparos de mortero lanzados desde el lado sirio de la frontera han caído en las últimas 24 horas en territorio turco, después de que dos proyectiles impactaran el lunes por la mañana a las afueras de la localidad de Suruç, situada a sólo un kilómetro del borde fronterizo.

El domingo tres personas habían resultado heridas cuando otro proyectil fue a caer sobre una vivienda de la misma población, ubicada en la provincia suroriental de Şanlıurfa. Los heridos, todos ellos de levedad, fueron trasladados a un hospital de la zona. No está claro el origen de los proyectiles; no obstante, las fuerzas armadas turcas desplegadas en la región dispararon a su vez contra las posiciones desde las que habían sido lanzados los morteros como medida disuasoria. Otro soldado turco que patrullaba la frontera cerca de Suruç resultó también herido el domingo por disparos realizados desde Siria.

Los impactos caídos el lunes el -último de ellos poco después del mediodía- no provocaron heridos, si bien mantienen en alerta a las autoridades turcas, que han evacuado parcialmente la zona, así como a las tropas estacionadas en la frontera. Uno de ellos cayó a sólo cien metros del lugar donde se encontraban varios efectivos militares turcos y numerosos periodistas que cubrían los combates en la frontera.

Según informó el lunes la agencia de noticias turca Anatolia unos 35 vehículos militares, incluyendo al menos 15 tanques del ejército turco, han sido desplegados en este área de la frontera con Siria, situada justo al otro lado de la localidad siria de Ayn al-Arab (Kobane, en kurdo), donde especialmente desde hace dos semanas los combates entre milicias kurdas del PYD –considerado la rama siria del PKK- y las fuerzas del Estado Islámico (IS) que avanzan por la región se han vuelto especialmente intensos.

Los enfrentamientos en Kobane –que se pueden ver y oír claramente desde la localidad turca de Suruç- han provocado la llegada de 160.000 refugiados a Turquía en los últimos días, y las autoridades se preparan para recibir al menos un número similar, dado que se estima que Kobane ya albergaba unos 200.000 desplazados procedentes de otras zonas de Siria antes del inicio de los combates.

Con objeto de abordar la masiva llegada de refugiados hasta su territorio, Turquía ha comenzado además a permitir la entrada de vehículos y a habilitar un gran aparcamiento en Suruç para acoger al creciente número de refugiados que llegan hasta la frontera en sus propios coches, y que hasta ahora se estaban acumulando en el lado sirio de la frontera.

Otro fenómeno al que tienen que hacer frente las autoridades turcas es el de los kurdos sirios que deciden regresar a Kobane para combatir contra el IS tras dejar a sus familias a salvo en Turquía; a ellos se suman muchos otros kurdos de Turquía que tratan de viajar hasta Siria para combatir en las filas del PYD, en trayectos organizados por partidos como el HDP o el DBP (antiguo BDP), dos formaciones nacionalistas kurdas con vínculos ideológicos y políticos con el PKK.

Sólo este pasado fin de semana alrededor de 1.000 personas viajaban desde Diyarbakır en uno de estos viajes “para ayudar a los kurdos de Siria” en dirección a Suruç. Ambos fenómenos a menudo están derivando en enfrentamientos con las fuerzas militares turcas que custodian la frontera, y que tienen órdenes de impedir que nadie cruce ilegalmente hacia Siria.