11 muertos en Siria por la explosión de una bomba del YPG en Afrin

La masiva explosión, que dejó un cráter de cuatro metros de profundidad y destrozó varios edificios y vehículos, se produjo cuando miembros del Ejército Libre Sirio inspeccionaban un edificio tras la expulsión del YPG de Afrin.

Siete civiles y cuatro miembros del Ejército Libre Sirio (ELS) murieron a consecuencia de la explosión de una bomba trampa colocada por militantes de las Unidades de Protección del Pueblo (YPG) en un edificio de cuatro plantas en el centro de la ciudad de Afrin, que el domingo fue tomada por el ejército turco y el ELS después de que el YPG la abandonara sin luchar.

Según informaron medios turcos, la explosión habría tenido lugar a última hora del domingo cuando miembros del ELS registraban un edificio tras la liberación de la ciudad, capital de la región homónima de Siria donde las Fuerzas Armadas Turcas lanzaron el pasado 20 de enero la Operación Rama de Olivo para expulsar al YPG, brazo armado del Partido de la Unión Democrática (PYD), la rama siria del grupo terrorista PKK.

La masiva explosión, que dejó un cráter de 4 metros de profundidad en el suelo, destruyó varios edificios y vehículos en los alrededores. “Nuestros compañeros estaban buscando terroristas (del YPG) en el edificio”, contó a la agencia Anadolu un miembro del ELS, Fadil Randav. “Cuando entraron se produjo la explosión… El único objetivo de los terroristas es matar a gente. Que Dios acoja a nuestros amigos mártires”, añadió.

Por su parte Nasser Fuad, un civil residente en Afrin que perdió a dos de sus sobrinos en la brutal explosión, expresó su tristeza por que aun incluso después de haber abandonado la ciudad el YPG siguiera causando muertes. “Estuvimos encantados de ver que se iban, pero incluso al marcharse, ellos (el YPG) no nos han dejado en paz. La familia de mis sobrinos está muy mal, no sabemos qué hacer. Ni siquiera podemos recuperar sus cuerpos”, contó el testigo.

El Ejército Libre Sirio apoyado por el ejército turco entró el domingo por la mañana en Afrin, que tomaron en una hora sin encontrar prácticamente resistencia después de que los miembros del YPG la hubieran abandonado el día anterior, no sin antes destruir varios edificios.

Precisamente el portavoz del presidente turco, Ibrahim Kalın, declaraba el domingo tras confirmarse la liberación de la ciudad que “aún queda mucho por hacer” en Afrin, incluyendo la limpieza de explosivos y minas colocadas por el YPG y la distribución de ayuda humanitaria a la población civil, de la que se está encargando la Media Luna Roja Turca.

Afrin es una gran ciudad con una población de aproximadamente 400.000 habitantes. Estamos trabajando con la población local para cubrir sus necesidades”, declaró Kalın a una cadena británica durante una entrevista, en la que volvió a reiterar que, al igual que tras la Operación Escudo del Éufrates el control las zonas de las que había sido expulsado el Daesh fue entregado a la población local, lo mismo ocurriría con Afrin.

Unos 150.000 refugiados (en Turquía) regresaron a las zonas de las que fue expulsado el Daesh con la Operación Escudo del Éufrates. Esto ha sido un ejemplo único en los 7 años de guerra civil en Siria. La gente que huyó de Afrin a causa de la persecución del YPG también ha comenzado a regresar ahora a sus hogares”, añadió el portavoz presidencial turco.

Muere en Siria una joven británica que combatía en las filas del YPG

Mientras el lunes medios británicos confirmaban la muerte en Afrin en combates contra el ELS de una joven de nacionalidad británica que combatía en las filas del YPG, al que se había unido tras viajar a Siria en mayo de 2017. Anna Campbell, de 26 años de edad y oriunda de la localidad británica de Lewes, en el condado de East Sussex, habría fallecido el pasado 15 de marzo en Afrin, según informó la cadena BBC después de que el propio padre de la joven confirmara su fallecimiento.

De esta forma Campbell, que trabaja como fontanera en Reino Unido, se convierte en la primera mujer británica confirmada muerta en Siria combatiendo para el YPG/PKK, si bien se trata en realidad de la octava persona de nacionalidad británica en morir combatiendo en las filas de la rama siria del PKK, donde se estima que hasta la mitad de sus efectivos lo forman combatientes extranjeros, un fenómeno que se da también en otras organizaciones terroristas como el Daesh. Pese a que Reino Unido reconoce al PKK como una organización terrorista, su filial siria, el PYD/YPG, no tiene el mismo reconocimiento.