11 muertos, 723 heridos, y 159 desaparecidos

Son las cifras de víctimas que según el Frente Polisario ha causado el asalto de las fuerzas de seguridad marroquíes a los campamentos de refugiados saharauis a las afueras de Al Aaiún.

Son las cifras de víctimas que según el Frente Polisario ha causado el asalto de las fuerzas de seguridad marroquíes a los campamentos de refugiados saharauis a las afueras de Al Aaiún, capital del Sáhara Occidental, aunque resulta imposible conocer la cifra exacta dado que Marruecos impide el acceso de la prensa a la zona.

La irrupción de las fuerzas marroquíes en el campo de protesta a las afueras de la capital saharaui causó 11 víctimas mortales según el Polisario, cifra que el gobierno marroquí reduce por contra a 9 muertos, entre los que incluye ocho policías. Unos incidentes que coinciden con el inicio en Nueva York bajo el patrocinio de Naciones Unidas de una nueva ronda de conversaciones de paz entre el gobierno de Marruecos y el Frente Polisario, el movimiento de liberación nacional del Sahara Occidental que trabaja para acabar con la ocupación de Marruecos y conseguir la autodeterminación del pueblo saharaui.

En el comunicado emitido el martes desde Argelia, su país de acogida, el Polisario habló de 11 víctimas mortales confirmadas, 723 heridos si bien matizando que «la lista no es exhaustiva» y al menos 159 desaparecidos, entre los que aseguró que podría haber varios muertos. Además el movimiento pro-saharaui añadió que las fuerzas marroquíes «saquearon centenares de casas y tiendas, y destruyeron vehículos pertenecientes a saharauis».

El Frente Polisario, apoyado por Argelia, reclama la independencia del Sáhara Occidental a través de un referéndum de autodeterminación, mientras que Rabat propone en cambio una amplia autonomía bajo su soberanía y rechaza la independencia.

El campamento de protesta a las afueras de Al Aaiún, que alberga al menos a 12.000 personas, fue levantado hace cuatro semanas hasta que el lunes las fuerzas de seguridad marroquíes lo asaltaron por tierra y aire, utilizando según testigos incluso helicópteros. Las mismas fuentes afirman que los policías marroquíes atacaron el campamento en plena noche y utilizando incluso munición real para expulsar a los acampados, deteniendo a muchos de ellos. El martes reinaba una tensa calma en la capital y principal ciudad del Sáhara Occidental, con un toque de queda después de una noche de duros enfrentamientos y saqueos que según algunos testigos en la zona dejó a Al Aaiún «en estado de guerra».

Los incidentes fueron seguidos con precaución desde numerosas cancillerías europeas. En París, el ministro de Exteriores Bernard Kouchner calificó ante la Asamblea Nacional Francesa los enfrentamientos de «muy violentos y muy graves». «Ignoramos, tanto en el campamento de tiendas como en la ciudad, el número de heridos y muertos», señaló Kouchner.