La medida abre el camino para que Interpol emita un “aviso rojo” contra Gülen, que dirige un movimiento religioso al que el gobierno turco acusa de infiltrarse en la administración del Estado.
Un tribunal de Turquía emitió el viernes una orden de detención contra Fethullah Gülen, líder de un movimiento religioso con importantes vínculos en el mundo de los negocios y la política, y al que el Gobierno turco acusa de utilizar su influencia y a sus miembros para tratar de crear un “Estado paralelo” y derrocar al actual ejecutivo.
Según informó la cadena pública TRT, la decisión llevaría a emitir un aviso rojo para que Interpol ordenase la captura de Gülen, que reside en un auto-exilio en un rancho del Estado norteamericano de Pensilvania (EE.UU.) y que estaría acusado de establecer una organización criminal con el objetivo de infiltrarse en el Estado.
Recientemente el primer ministro turco Ahmet Davutoğlu ya había sugerido la posibilidad de emitir un aviso a Interpol para la captura de Gülen, especialmente a raíz de las detenciones que el pasado domingo tuvieron por objetivo el diario Zaman y la cadena Samanyolu, ambos vinculados al grupo religioso que dirige este predicador, en una operación que se saldó con cerca de 30 detenidos acusados de crear pruebas falsas y difundirlas a través de dichos medios de comunicación.
El propio fiscal que dirige la investigación ya dijo entonces que Gülen no había estado entre los detenidos debido a que residía fuera de Turquía. Ankara podría recurrir a un tratado bilateral entre Estados Unidos y Turquía firmado en 1979 para lograr la extradición del líder religioso, si bien algunos rumores recientes apuntaban a que éste podría estar planeando su marcha del país.
Precisamente el viernes cuatro de los detenidos el pasado domingo como parte de la bautizada como “operación Tahşiye” ingresaban en prisión tras comparecer ante el juez, entre ellos un ex jefe de policía vinculado al movimiento Gülen y el director de la cadena Samanyolu, Hidayet Karaca, que se negó a testificar ante la fiscalía; a su vez el tribunal decretaba la puesta en libertad de otros ocho sospechosos incluyendo el editor jefe del diario Zaman, Ekrem Dumanlı, que sin embargo no podrá salir del país.
Escándalo en el mundo del fútbol
El revuelo por la investigación en marcha que implica al movimiento religioso que lidera Gülen –conocido entre sus seguidores como “Hizmet” y popularmente en Turquía como la “Cemaat”- ha ido más allá del mundo de la política y los medios de comunicación; desde que hace un año el ejecutivo del AKP comenzara a hablar de miembros de este grupo infiltrados en la policía y la judicatura, voces dentro y fuera del gobierno han insistido en la necesidad de revisar recientes juicios por golpismo que han implicado en muchos casos a militares, algunos de ellos críticos de Gülen.
El último episodio lo ha iniciado el presidente del club de fútbol Galatasaray, uno de los equipos más importantes de la liga turca; Duygun Yarsuvat aseguraba el miércoles en declaraciones al conocido diario Milliyet que la investigación abierta en 2011 por el amaño de partidos en la Süper Lig se inició después de que el presidente del Fenerbahçe, Aziz Yıldırım, se negase a pagar 50 millones de dólares a la “Hizmet”.
“El grupo de Fethullah Gülen pidió 50 millones de dólares a Aziz Yıldırım. Ni Aziz Yıldırım ni el Fenerbahçe pagaron ese dinero. Luego se inició el proceso ya conocido, un proceso que aún no ha acabado”, dijo Yarsuvat en unas declaraciones que han sacudido el mundo del fútbol en Turquía, aunque han sido negadas por el propio Yıldırım y por supuesto por Gülen.
VOTE
EQUIPO EDITORIAL
.
Editado y revisado por:

Pablo Gómez es especialista en Turquía y editor jefe de Hispanatolia desde 2011. Desde 2006 se dedica al análisis de la actualidad y la geopolítica de Turquía y su región.
…
📣 Tu PUBLICIDAD en Hispanatolia
.
🤗 AYÚDANOS CON UN DONATIVO:
💗 Paypal





