Un soldado turco muerto por una mina terrestre en el sureste de Turquía

Un sargento del ejército turco resultó muerto después de que miembros del PKK detonaran por control remoto una mina en la provincia suroriental de Tunceli.

Un soldado turco resultó muerto el domingo y otro herido en la provincia de Tunceli, al sureste de Turquía, cuando una mina terrestre colocada por el grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) hiciera explosión al paso de una patrulla militar, según informaron varios medios de comunicación en Turquía.

El suceso tuvo lugar en el transcurso de una operación puesta en marcha en la zona, después de que el día anterior miembros del PKK prendieran fuego a cinco camiones en la autopista que conecta las provincias de Tunceli y Erzincan. Los autores del ataque se habían refugiado en un bosque cercano, donde las fuerzas de seguridad turcas iniciaron un dispositivo de búsqueda para tratar de capturarlos.

Según informó la prensa turca, mientras una patrulla del ejército realizaba una inspección de la zona los terroristas hicieron explotar por control remoto una mina terrestre -un método habitualmente utilizado por el PKK para atentar contra las fuerzas de seguridad turcas-, matando al sargento Ahmet Dağlı e hiriendo también a otro soldado, Uğur Duran, que fue trasladado al hospital militar de Elazığ.

El PKK intenta sabotear las actividades económicas en el sureste

El PKK ha incrementado en los últimos meses su actividad en la región sureste de Turquía, especialmente sus ataques contra trabajadores y vehículos que operan en la zona e incrementando el número de secuestros de civiles y funcionarios, en lo que se cree es un intento de sabotear las actividades económicas en esta región del país, donde la población es mayoritariamente de etnia kurda.

El gobierno turco ha incrementando sus inversiones así como los incentivos para que empresas se asienten en la región sureste de Anatolia, la más pobre del país y donde los empresarios son reticentes a instalarse debido a las actividades del PKK en la zona. Sólo en los últimos tres días hasta un total de 16 camiones han sido incendiados en distintas provincias del este y sureste del país.

Otros ataques por parte del grupo armado se han dirigido contra proyectos de construcción y equipos de operarios que trabajaban en la construcción de carreteras en la zona, lo que ha causado daños por millones de liras.