Turquía retirará sus cascos azules del Líbano, según la ONU

El anuncio se produce coincidiendo con el secuestro el viernes en Beirut de dos pilotos turcos de la aerolínea Turkish Airlines, que podría ser obra de milicias chiíes libanesas.

La Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (UNIFIL, por sus siglas en inglés) anunció que Turquía ha comunicado su intención de retirar las tropas que tiene al sur del país y que operan como cascos azules.

Según confirmó en declaraciones a la agencia estatal libanesa NNA la portavoz de UNIFIL, Andrea Tenenti, Ankara habría notificado esta semana a Naciones Unidas la decisión de retirar sus soldados en la región. El proceso de retirada se llevaría a cabo durante la primera semana de septiembre, si bien las tropas turcas continuarían operando en la fuerza marítima de UNIFIL en el Líbano.

La portavoz de UNIFIL indicó que Turquía tenía previsto retirar a una unidad de ingenieros encargados de tareas de reconstrucción al sur del Líbano que llevaba operando bajo misión de Naciones Unidas desde 2006, pero que mantendría una fragata y 58 soldados que forman parte de las fuerzas navales de la misión de la ONU en el país árabe.

La misión de UNIFIL en el Líbano fue puesta en marcha tras la resolución 1701 de la ONU del 11 de agosto de 2006 a raíz del conflicto entre Líbano e Israel de julio de 2006, que fue seguido de un alto al fuego entre las partes firmado el 14 de agosto de ese mismo año.

Por esas fechas el parlamento turco aprobó el envío de tropas para operar como cascos azules al Líbano, encargadas de vigilar el cumplimiento del alto al fuego entre las guerrillas chiíes de Hezbolá y el Estado israelí, pese a que la medida desató numerosas protestas en Turquía. Desde entonces la Asamblea Nacional Turca ha renovado anualmente el mandato para los 265 soldados que tiene en el país mediterráneo. Además de tareas de reconstrucción, y de la patrulla de las aguas del Mediterráneo próximas al Líbano, Turquía ha estado ayudando en el entrenamiento del ejército libanés.

Si bien el anuncio se produjo coincidiendo con el secuestro en Beirut supuestamente a manos de milicias chiíes de dos pilotos de la aerolínea Turkish Airlines, la decisión no parece estar relacionada dado que la propia Tenenti confirmó que las autoridades turcas habían notificado a UNIFIL la retirada el pasado martes 6 de agosto, tres días antes de la captura de los dos pilotos turcos a las afueras de la capital libanesa.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Turquía emitió el viernes una advertencia a todos sus ciudadanos para que evitasen viajar al Líbano y pidió a los que se encuentran allí que regresen de inmediato a Turquía, después de que un capitán y su copiloto fueran secuestrados en la madrugada del viernes cuando se dirigían en un vehículo desde el Aeropuerto Internacional de Beirut a su hotel en la capital libanesa.

Varios medios de comunicación libaneses citaron posteriormente un comunicado que reivindicaba el rapto y lo relacionaba con el secuestro en Siria de un grupo de peregrinos chiíes, que permanecen cautivos desde el año pasado a manos de los rebeldes sirios.