Siete detenidos tras violentas protestas de lugareños kurdos en el distrito de Uludere

Efectivos de la gendarmería turca llevaron a cabo una redada en la mañana del domingo tras las protestas del miércoles, en las que unos vehículos militares fueron incendiados y se produjeron varios heridos.

Al menos siete personas fueron detenidas el domingo por la mañana en la provincia fronteriza de Şırnak, al sureste de Turquía, como parte de una operación puesta en marcha por las fuerzas de la gendarmería turca tras unas protestas esta semana de habitantes de la zona contra las obras de construcción de una nueva carretera para puesto militar en el distrito de Uludere, limítrofe con el norte de Irak.

Los efectivos de la gendarmería procedieron a registrar a primera hora del día las viviendas de decenas de habitantes de las poblaciones de Gülyazı y Ortasu (Robozki, en kurdo), en una operación que se prolongó durante varias horas.

Los detenidos estarían implicados, según informó la prensa turca, en la quema de varios vehículos militares durante unos enfrentamientos con las fuerzas de seguridad turcas que tuvieron lugar el miércoles, y que dejaron varios heridos incluyendo uno en estado crítico.

Se da la circunstancia añadida de que Gülyazı y Ortasu son los mismos pueblos de donde procedían los 34 fallecidos el 28 de diciembre de 2011 durante un bombardeo por error del ejército turco que se conoce como la «masacre de Uludere», cuando cazas F-16 atacaron un grupo de contrabandistas locales al confundirlos con miembros del PKK que pretendían infiltrarse en territorio turco desde el norte de Irak.

Entre los detenidos el domingo habría de hecho algunos de los supervivientes del bombardeo de 2011 y que participaron también en los violentos incidentes del miércoles, según informaron medios turcos, que indicaron que la protesta se motivó también por la decisión de la fiscalía militar turca de no abrir una investigación por la muerte de los 34 lugareños hace tres años, al considerar que no se han encontrado pruebas de que fuera un ataque intencionado como aseguran las familias de las víctimas.

El diputado por Şırnak del partido nacionalista kurdo BDP, Hasip Kaplan, criticó a través de su cuenta en Twitter los registros y las detenciones llevadas a cabo el domingo, asegurando que la operación sólo contribuiría a avivar las tensiones en la zona especialmente tras el sobreseimiento de la investigación sobre la Masacre de Uludere.

Kaplan instó además al ministerio del interior a retirar a las fuerzas de seguridad del área para calmar la situación, y evitar nuevos enfrentamientos. Los lugareños cuyas viviendas fueron registradas criticaron también las redadas del domingo, asegurando que los detenidos habían sido maltratados por los gendarmes.