Turquía refuerza su presencia militar en la frontera

El deterioro de la seguridad en la región y el avance de las fuerzas del Estado Islámico de Irak y el Levante ha llevado al ejército turco a enviar refuerzos a varias provincias fronterizas.

Turquía ha comenzado a tomar nuevas medidas de seguridad a lo largo de sus más de 900 kilómetros de frontera común con Siria ante el preocupante deterioro de la situación que se vive en la región, donde el grupo yihadista Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIL) ha puesto bajo su control amplias zonas del norte de Siria e Irak.

El ejército turco desplegaba el miércoles efectivos adicionales en la frontera con Siria, enviando nuevas unidades militares que incluyen vehículos blindados y tanques así como tropas de refuerzo en varios puestos de la provincia fronteriza de Kilis, al sureste de Turquía.

Según informaban medios de comunicación turcos, el despliegue se ha llevado a cabo precisamente en áreas en las que el ISIL -conocido por su radicalismo sunní, y que mantiene decenas de ciudadanos turcos secuestrados en Irak- se ha hecho con el control en el lado sirio de la frontera.

El avance de las fuerzas del ISIL por la región norte de Siria, donde ha estado librando una guerra abierta contra el régimen de Assad y contra grupos rebeldes sirios (incluyendo el Frente Al-Nusra, grupo ligado a Al-Qaeda) ha obligado también a cerrar desde hace meses los pasos fronterizos de Akçakale -en la provincia turca de Şanlıurfa- y Carablus -en la provincia de Gaziantep.

Turquía comparte también las provincias fronterizas de Şırnak y Hakkari -en el extremo sureste del país- con el norte de Irak, donde la ofensiva iniciada por el ISIL en zonas de mayoría sunní y kurda ha permitido a este grupo extremista hacerse con gran parte de las ciudades iraquíes de la región, incluyendo grandes sumas de dinero así como equipamiento y vehículos militares pesados del ejército iraquí, que trata de frenar su avance hacia Bagdad.