Turquía rebaja sus previsiones de crecimiento para 2012

El vice primer ministro turco y responsable de economía, Ali Babacan, reconoció durante una reciente conferencia en Bursa que el objetivo de crecimiento para este año se sitúa en el 4%.

El gobierno turco ha revisado sus previsiones de crecimiento para este año rebajándolas en un 50% hasta situarlas en el 4% del PIB, según adelantó hace unos días el vice primer ministro y responsable de economía Ali Babacan durante una cumbre económica celebrada a las afueras de la ciudad turca de Bursa.

Turquía está tratando de enfriar su economía, que corre el peligro de sobrecalentarse en medio de una gran incertidumbre sobre el futuro del crecimiento económico mundial, según reconoció Babacan en declaraciones hechas el pasado viernes en la llamada «Cumbre Económica de Uludağ», considerada como el equivalente turco al conocido Foro Económico de Davos.

«Podríamos habernos puesto fácilmente como objetivo de crecimiento (para 2012) el 8%, pero queríamos priorizar la sostenibilidad de la economía teniendo como objetivo un 4%», dijo el ministro en el foro, en el que admitió además que el país euroasiático no está consiguiendo atraer las suficientes inversiones directas extranjeras en comparación con otros países emergentes.

«Turquía sólo pudo atraer 14.000 millones de dólares pese a todos nuestros esfuerzos», indicó el responsable de economía, añadiendo que el país no podrá alcanzar su objetivo declarado de situarse entre las diez primeras economías del mundo y tener unos ingresos medios per cápita de 25.000 dólares para 2023 -año en que se cumplirá el primer centenario de la fundación de la República- si no se eliminan todos los obstáculos burocráticos que aún existen en Turquía para los inversores extranjeros.

Otra cuestión que preocupa al ministro Babacan, y así lo manifestó durante el encuentro, es la baja tasa de ahorro en Turquía, que se encuentra en mínimos históricos: en torno al 12% del PIB, con un crédito de consumo que ha alcanzado los 95.000 millones de dólares en los últimos dos años. «Hemos empezado a consumir demasiado… Nuestros ciudadanos han gastado incrementando su endeudamiento familiar», subrayó Babacan, que no dudó en afirmar que la baja tasa de ahorro actual no es sostenible y amenaza seriamente la balanza comercial del país, cuyo crecimiento económico además está basándose excesivamente en el consumo interno.

Si Turquía quiere mantener un crecimiento económico sostenible que le sitúe entre las principales potencias emergentes del mundo en los próximos años debe apostar también por incrementar el nivel educativo medio de su población predominantemente joven, recalcó también el ministro, quien dio el dato de que la educación media de los turcos de más de 25 años apenas supera los seis años.

«Es un sueño pensar en situarse entre las 10 principales economías con este nivel de educación», dijo Babacan, que subrayó la necesidad de aprobar las reformas previstas en el sistema educativo turco -que duplicarán el período de escolarización obligatoria hasta alcanzar 14 años- más allá de diferencias políticas e ideológicas.