Türksat 6A, satélite turco

Turquía pone en funcionamiento su nuevo satélite de comunicaciones Türksat 6A

El primer satélite de comunicaciones diseñado y producido en Turquía, el Türksat 6A, entró en servicio ayer 9 meses después de ser lanzado al espacio, durante una ceremonia encabezada por el presidente turco Tayyip Erdoğan, quien destacó la creciente capacidad y autonomía tecnológica de Turquía.

Según informó la propia web del Ministerio de Transportes e Infraestructura de Turquía, durante la ceremonia Erdoğan destacó que con la puesta en servicio del Türksat 6A son ya 10 los satélites que Turquía mantiene en el espacio. Con una vida útil prevista de al menos 15 años, fue lanzado al espacio en julio de 2024 por un cohete Falcon 9 de SpaceX desde Cabo Cañaveral, y proporcionará servicios de comunicación, especialmente de televisión, sobre una amplia región del planeta.

“Con el Türksat 6A, que hemos desarrollado con una tasa de producción nacional propia del 80%, Turquía se ha convertido en uno de los 11 países capaces de producir sus propios satélites de comunicaciones”, destacó el presidente turco. Los anteriores satélites Türksat cubrían órbitas a 31, 42 y 50 grados Este, llegando a una población de 3.500 millones de personas. Pero el Türksat 6A ampliará notablemente ese alcance, extendiendo la cobertura a nuevas regiones, en particular en el sudeste asiático, incluyendo países como India, Tailandia, Malasia o Indonesia.

“Con el Türksat 6A, la población alcanzada por nuestros satélites en todo el mundo se incrementará de 3.500 millones a 5.000 millones de personas”, anunció Erdoğan. “Al cubrir a más del 60% de la población mundial, nos hemos convertido en uno de los países más avanzados en tecnología espacial”, añadió el presidente turco.

La fabricación y puesta en órbita del nuevo satélite Türksat 6A forma parte del ambicioso programa espacial de Turquía, que establece una serie de objetivos a completar esta década incluyendo el envío al espacio del primer astronauta turco (ya realizado), el desarrollo de una nueva generación de satélites propios y de un sistema regional de posicionamiento por satélite propio, el envío de una primera misión a la Luna y la construcción de un puerto espacial -probablemente situado en África- desde el que realizar lanzamientos al espacio con cohetes propios desarrollados en Turquía.