una mano sostiene un cigarrillo humeante partido por la mitad

Turquía planea la prohibición total del tabaco en 2040

Turquía prepara una profunda reforma de su política de control del tabaco con un proyecto de ley que prevé imponer nuevas restricciones al consumo de cigarrillos hasta culminar en una prohibición total del tabaco en 2040, por medio de una propuesta legislativa que contempla multas muy severas para quienes compren, posean o introduzcan productos de tabaco o derivados en el país.

Según el borrador de ley elaborado por el grupo parlamentario del partido AKP -mayoritario en el parlamento turco– en coordinación con el Ministerio de Salud, y que será presentado próximamente a la Gran Asamblea Nacional de Turquía (TBMM),solo estará permitido fumar en zonas específicamente habilitadas, tanto en espacios cerrados como abiertos. La nueva ley antitabaco en Turquía prohibirá además fumar en lugares de culto, centros educativos de todos los niveles, instituciones sanitarias y áreas al aire libre como parques infantiles, instalaciones deportivas o playas, así como en espacios abiertos no accesibles al público, según informó el diario turco Hürriyet.

La propuesta legislativa redefine también el concepto de “producto de tabaco”. Ya no se limitará a los productos tradicionales, sino que incluirá “todos los productos que contengan nicotina orgánica o sintética, incluidos narguiles, cigarrillos, cigarrillos electrónicos (incluidos los que contienen líquidos y productos químicos), tabaco calentado y sistemas electrónicos de transmisión utilizados para imitar productos de tabaco, incluso si no contienen tabaco o nicotina”. Además, se refuerza el control del consumo de nicotina, prohibiendo la compra con dinero en efectivo y obligando a registrar electrónicamente todos los productos. Los menores de edad no podrán acceder a zonas donde se consuma tabaco, y la venta a menores llevará acarreada penas de prisión de entre 6 meses y 1 año.

Nuevas restricciones en bares, restaurantes, playas y universidades

El borrador también endurece las condiciones en hospitales y universidades, donde no se permitirá fumar salvo en áreas situadas al menos a 20 metros de los edificios. En bares, restaurantes y otros establecimientos contemplados por la ley, la restricción del consumo en espacios públicos será mucho más estricta: en aquellos locales que sirvan comida o bebida, solo se permitirá habilitar zonas para fumar que no superen el 10% del espacio útil hasta un máximo de 20 metros cuadrados, que además deberán ser completamente privadas y sin servicio de comida o bebida.

En las playas, podrán instalarse cabinas para fumadores con una distancia mínima de 200 metros entre ellas. Por otro lado, quedará completamente  prohibido fumar en espacios destinados principalmente a menores, como parques o guarderías, así como en paseos y zonas de observación de eventos deportivos o al aire libre. Las autoridades locales designarán equipos de control específicos para garantizar el cumplimiento de la normativa.

La propuesta también endurece las sanciones por violar las prohibiciones. Las multas por fumar en Turquía serán como mínimo de 5.000 liras pudiendo llegar a 10 millones de liras turcas (191.000 euros) para personas y empresas, con un incremento progresivo de las sanciones que podrá incluir la retirada de licencia en casos graves o reincidentes. Fumar en zonas prohibidas acarreará una multa para un fumador de 5.000 liras (95 euros).

Prohibición total de comprar, poseer o introducir tabaco en 2040

Finalmente, el plan que propone el borrador de ley tiene su culminación el 1 de enero de 2040: a partir de esta fecha, importar, producir, transportar o vender productos de tabaco conllevará sanciones judiciales de entre 1 millón y 5 millones de liras (entre 19.000 y 95.000 euros); y comprar, poseer, o introducir productos de tabaco en el país en el equipaje, será sancionado con multas administrativas de entre 50.000 y 250.000 liras (entre 955 y 4.770 euros), cuantías que aumentarán progresivamente hasta esa fecha en función de la evolución de la inflación.

Turquía ha ido imponiendo en los últimos 20 años restricciones cada vez más estrictas a la compra y el consumo de productos del tabaco y sus derivados, desde que la ley antitabaco aprobada en 2008 prohibió fumar en la mayoría de lugares públicos, introduciendo prohibiciones de fumar en espacios cerrados y restricciones a la publicidad muy severas, lo que ha reducido significativamente los riesgos sanitarios para los fumadores pasivos. Desde entonces, nuevas medidas han ido incrementando las advertencias sanitarias para los fumadores y han restringido la venta de tabaco.