Turquía pide la intervención de la ONU para detener los bombardeos sobre Gaza

Cerca de medio centenar de palestinos han muerto ya en los más de 400 ataques aéreos lanzados por el ejército israelí sobre la Franja de Gaza desde el inicio el martes de la operación militar.

Ankara ha hecho un llamamiento por medio de un comunicado difundido por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Turquía en el que pide a la comunidad internacional que ponga fin a los bombardeos del ejército israelí sobre la Franja de Gaza, que se han intensificado en las últimas 24 horas y han dejado ya decenas de víctimas.

“La operación militar que Israel ha lanzado contra Gaza resultará en la extensión del dolor que ha oprimido a los habitantes de Gaza, quienes han estado luchando durante años por continuar sus vidas bajo condiciones difíciles”, decía el comunicado hecho público el martes, en el que se pedía a la comunidad internacional y especialmente a Naciones Unidas que tomase cartas en el asunto y pusiese fin a la operación.

La nota ministerial concluía subrayando que la importancia de aprender lecciones del pasado y actuar con sentido común por todas las partes implicadas en el conflicto resultaba crucial para evitar una espiral de violencia que conduzca a más sufrimiento.

Fuentes médicas confirmaban el miércoles que la serie de bombardeos iniciados por las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF, por sus siglas en inglés) el día anterior había matado ya a más de 40 palestinos y herido a más de 150, en la peor escalada de violencia que se recuerda en la zona desde 2012. Entre las víctimas mortales estarían varias mujeres y niños, además de varios militantes palestinos con presencia en Gaza.

El ejército israelí anunciaba el martes el inicio de una amplia ofensiva contra Gaza en respuesta al continuo lanzamiento de cohetes Qassam desde el asediado territorio palestino –uno de los lugares con mayor densidad de población del mundo, con más de 4.000 personas por kilómetro cuadrado-, en una operación militar que incluye fuerzas navales y aéreas y la movilización de hasta 40.000 reservistas para una posible invasión por tierra. El plan de bombardeos aéreos, que un portavoz militar aseguró que “no tiene fecha límite en el tiempo”, ha sido bautizado por las autoridades israelíes como “Operación Filo Protector”.

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu ordenaba el martes “una ampliación significativa de la operación” tras reunirse con responsables militares. “Hamas ha escogido una escalada de la tensión y pagará un alto precio por hacerlo”, aseguraba Netanyahu en declaraciones recogidas por la prensa hebrea.

Más de 400 ataques aéreos sobre Gaza desde el martes

A primera hora del miércoles los ataques aéreos dejaban seis miembros de una misma familia muertos cuando un misil alcanzaba su vivienda en la ciudad de Beit Hanoun, al norte de la Franja. La casa pertenecía al parecer a un jefe militar de las Brigadas Al-Quds, el brazo armado del grupo armado palestino Jihad Islámica. Entre los fallecidos, todos ellos familiares del militante, estarían sus padres, una mujer y dos niños.

Desde el martes Israel ha llevado a cabo más de 400 ataques aéreos sobre objetivos en Gaza, después de que milicias palestinas hayan lanzado al menos 160 cohetes Qassam sobre Israel, incluyendo uno que alcanzó por primera vez la ciudad israelí de Haderea, al norte del país. Otras ciudades que han sufrido ataques con cohetes lanzados desde Gaza han sido Jerusalén occidental, Haifa, Tel Aviv, Beer Seva y Ashdod, donde las sirenas antiaéreas resonaron obligando a los residentes a refugiarse. Hasta ahora fuentes médicas israelíes indicaron que seis personas han resultado heridas leves y otras 32 han tenido que ser tratadas con síntomas de pánico por estos ataques.

La escalada de la violencia en Gaza se ha cobrado recientemente además otra víctima en el ámbito de la política, al desembocar en una crisis en el gabinete de coalición liderado por Netanyahu que llevaba el lunes al ultraderechista ministro de exteriores israelí, Avigdor Lieberman, a romper tras 20 meses la alianza entre su partido y el Likud. Lieberman habría tomado la decisión tras una serie de “diferencias irreconciliables” con Netanyahu que incluirían la insistencia del líder ultranacionalista en volver a ocupar militarmente Gaza.

El consulado israelí en Turquía defiende la operación

Por otro lado el consulado israelí en Turquía emitía el miércoles un comunicado sobre la situación en la región defendiendo la operación militar israelí en Gaza, que justificó como un intento de detener los ataques por parte de las milicias de Hamas.

“Israel lanzó ayer una operación para acabar con los ataques de cohetes que se iniciaron el 12 de junio por parte de Hamas en Gaza. El objetivo es detener los ataques de Hamas para salvar a los ciudadanos del círculo de fuego, y proporcionarles paz y seguridad”, decía la nota oficial.

El comunicado acusaba además a Hamas de no mostrar ningún tipo de contención en la escalada de violencia y de poner en riesgo las vidas tanto de israelíes como de palestinos. Por último rechazaba las afirmaciones de que el Estado israelí haya impuesto un embargo sobre la Franja de Gaza.