El reciente bombardeo contra el Hospital Baptista de Gaza, que dejó 471 muertos según fuentes palestinas, ha conmocionado al mundo y puesto en el punto de mira la respuesta de Israel a la brutal ofensiva lanzada por Hamas en territorio israelí, con cientos de bombardeos diarios que se han cobrado la vida ya de unos 4.400 civiles palestinos, la mayoría niños. A falta de una investigación independiente internacional, tanto Hamas como el ejército israelí se acusan mutuamente de haber causado la masacre; sin embargo, varios expertos turcos creen que las pruebas señalan a Israel.
En declaraciones a la agencia de noticias Anatolia, Engin Yiğit, un militar retirado del ejército turco, explicó tras analizar las imágenes que la ausencia de un cráter de impacto en el hospital apunta al uso de una bomba MK-84 de unos 910 kg equipada con guía JDAM (Joint Direct Attack Munition), que le confiere gran precisión. “Este kit de guía (JDAM) acoplado a la bomba, la convierte en un proyectil inteligente y le proporciona una capacidad de ataque de precisión”, aseguró Yiğit, quien añadió que la espoleta de detonación puede ser diseñada para explotar en el aire. “Las bombas con espoletas o sensores de proximidad pueden no crear cráteres cuando explotan. El ataque al hospital en Gaza pudo haber sido similar. Quien la lanza puede establecer a qué altura explotará la bomba”, dijo.

«La versión de Israel no es realista»
Murat Aslan, científico en el centro de investigación SETA y profesor asociado en la Universidad Hasan Kalyoncu de Turquía, se mostró de acuerdo con la teoría de una explosión en el aire, que contradeciría algunas versiones que apuntaban a un cohete que causó un incendio al explotar. “En los ataques contra áreas pobladas, las espoletas pueden ser programadas para explotar a 50-100 metros sobre el terreno antes de impactar en el objetivo. Esto incrementa la destrucción. Al examinar la zona afectada por la explosión y los restos sobre el terreno (…) se puede teorizar que el proyectil se programó para explotar prematuramente en el aire y causar un mayor impacto”, explicó.
Respecto al argumento israelí de que la masacre fue causada por un cohete lanzado por la Yihad Islámica desde dentro de Gaza, Aslan lo considera irrealista: “Si un cohete de esa potencia, capaz de causar un daño tan extenso, fuera lanzado (desde Gaza), el sistema defensa Iron Dome de Israel se habría activado. Sería muy difícil para la Yihad Islámica lanzar un ataque de tal precisión, incluso desde Cisjordania, sin ser interceptado por el sistema defensivo israelí. Y si se reduce el calibre del cohete, la muerte de (aproximadamente) 500 personas no es posible”, añadió el experto, insistiendo en que los cohetes lanzados desde Gaza no usan guiado y siguen una trayectoria inclinada, por lo que “una trayectoria vertical descendente sobre el hospital es altamente improbable” para este tipo de cohetes.
Aslan también descartó otra versión de Israel de que el brutal bombardeo al hospital en Gaza pudo haber sido causado por un proyectil de artillería: “Esto no es realista, dado el rango que se necesitaría. Un obús tiene un radio de 30-50 metros. Y en cualquier caso, no podría causar un número de bajas tan elevado”. Para este experto turco, la hipótesis más probable es que el proyectil usado en el ataque al hospital fue lanzado por un avión: “Por tanto, crece la posibilidad de que fuera una bomba del tipo MK-82, que Israel ya ha usado antes y que puede convertirse en inteligente con un kit de guía”. “Para llegar a una conclusión final sería necesario examinar los fragmentos de munición y estudiar el área. Pero esto es difícil dada la situación actual”, concluyó.
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Como gran aficionado a la historia que es, a Pablo Gómez le cautivó Turquía desde el primer día que la visitó en 2006: allí se casó, allí tiene una casa, y desde entonces se ha convertido en todo un experto en la actualidad de Turquía. Con una larga experiencia en medios de comunicación, está al frente de Hispanatolia desde 2011.





