Turquía ha detenido a 5.800 personas sospechas de vínculos con el Daesh

La mitad de los detenidos en Turquía eran extranjeros, muchos de ellos procedentes de países europeos. ‘’Turquía es el país que más efectivamente está combatiendo a los grupos terroristas’’, según el ministro del Interior.

Las autoridades turcas han impedido la entrada al país de 52.075 personas de 145 países que pretendían viajar a Siria o Irak a través de Turquía para unirse al Daesh y detenido a miles de ellas, según informó el miércoles el ministro del Interior turco, Efkan Ala.

En declaraciones realizadas por televisión, Ala aseguro que un total de 5.803 personas han sido detenidas desde el inicio de las operaciones de seguridad contra el autoproclamado Estado Islámico (Daesh, en árabe), de las cuales la mitad eran extranjeras; sólo desde el comienzo de 2016 al menos 2.147 personas fueron detenidas por sus posibles vínculos con el grupo terrorista, de las cuales 865 personas ingresaron finalmente en prisión, siendo 476 de ellas extranjeras.

Turquía es el país que más efectivamente está combatiendo a los grupos terroristas”, subrayó el ministro, indicando que unos 3.300 sospechosos de 95 países han sido deportados a sus países de origen y se ha vetado la entrada al país a 38.269 personas. Muchos de los extranjeros detenidos proceden de países europeos.

El Daesh es responsable de varios atentados sangrientos en Turquía, incluyendo el doble atentado suicida perpetrado el 10 de octubre en Ankara contra un grupo de manifestantes kurdos que se dirigían a una marcha convocada por sindicatos y organizaciones de izquierda, donde murieron unas 105 personas, y que está considerado hasta la fecha como el peor ataque terrorista en la historia del país. Otro terrorista del Daesh se inmoló en enero en la Plaza Sultanahmet de Estambul matando a varios turistas alemanes y dando un nuevo varapalo al turismo en el país, que vive este año su peor temporada en décadas.

El autoproclamado Estado Islámico es también considerado el principal sospechoso en otra explosión obra de un terrorista suicida ocurrida el pasado 20 de agosto durante una boda en la provincia fronteriza de Gaziantep, en el sureste de Turquía, en la que murieron 56 personas. Además entre enero y mayo, unos 50 proyectiles lanzados desde posiciones del Daesh en Siria cayeron en la ciudad fronteriza de Kilis, matando a más de 20 personas e hiriendo a decenas.