Encuentran indicios de asesinato en la muerte del ex presidente turco Turgut Özal

Una investigación abierta por orden del actual presidente Abdullah Gül ha encontrado «sospechas» de que Özal, fallecido en 1993 de un ataque cardíaco, pudo ser envenenado.

Un informe elaborado por el Organismo de Auditoría Estatal (DDK, por sus siglas en turco) dictaminó el miércoles que la muerte en 1993 del entonces presidente turco Turguz Özal resulta «sospechosa» y podría no haberse debido a un fallo cardíaco como apuntó la versión oficial, por lo que solicita a la fiscalía que abra de inmediato una investigación sobre el caso.

El informe preparado por el DDK y ordenado en persona por el actual Presidente de la República, Abdullah Gül, anunció el miércoles sus conclusiones finales sobre la investigación ordenada sobre la muerte de Özal en base a las alegaciones presentadas por varios abogados y familiares del octavo presidente de la moderna historia de Turquía.

En su dictamen final, el DDK concluye que dichas alegaciones en las que se afirma que el ex presidente de Turquía no falleció de muerte natural sino que fue asesinado nunca se han investigado de forma satisfactoria, por lo que sugiere que se exhumen sus restos para practicarle una autopsia y un análisis de sus cabellos que intente determinar si hay indicios de envenenamiento o de otro tipo anomalías que provocaran de forma intencionada su muerte. Además el informe contradice la versión dada entonces por los médicos que le atendieron, que atribuyeron su fallecimiento al triple bypass coronario al que fue sometido en 1987, al afirmar que el ex presidente no padecía de ninguna enfermedad crónica que expliquen su muerte súbita.

«La muerte súbita de cualquier presidente en el cargo es siempre sospechosa», señala el informe del DDK, añadiendo que encuentra totalmente inexplicable el hecho de que no se le practicara ninguna autopsia tras su defunción. Existen otras extrañas circunstancias que rodearon su muerte y que ahora se pide que se investiguen, como el hecho de que el día de su muerte su médico y enfermera personales no se encontraran en su residencia oficial, los inexplicables retrasos con su ambulancia, o la supuesta ausencia de equipamiento de primeros auxilios en la residencia presidencial.

El presidente turco Abdullah Gül ordenó el pasado mes de marzo al DDK -que está bajo sus órdenes directas- la puesta en marcha de una investigación profunda acerca de las circunstancias que rodearon a la muerte del ex presidente turco Turgut Özal el 17 de abril de 1993. De acuerdo a las instrucciones dadas por Gül, el DDK estableció un equipo científico formado por siete expertos en ramas como farmacología, química, cardiología, biología o medicina forense, que se encargarían de investigar los elementos y circunstancias que rodearon el extraño fallecimiento de Özal.

Turgut Özal, conocido por su pro-activa política exterior que buscaba extender la influencia de Turquía, fue encontrado muerto en su despacho el 17 de abril de 1993, y pese a la versión oficial de un fallo cardíaco, pero su esposa y familiares siempre han sostenido que el presidente fue envenenado por sus enemigos, después de que cinco años antes ya sobreviviera a un intento de asesinato en el que estuvieron implicados elementos del ejército. Tras su fallecimiento no se le practicó una autopsia a su cuerpo, y los análisis de sangre que se le realizaron se extraviaron misteriosamente. Cientos de miles de personas asistieron a su funeral en Estambul.