TURQUÍA ENTIERRA A LOS FALLECIDOS EN EL ACCIDENTE DE AMSTERDAM

Turquía enterró el sábado a los cinco ciudadanos turcos -cuatro miembros de la tripulación y un pasajero- fallecidos en el avión de Turkish Airlines que se estrelló el pasado miércoles cuando aterrizaba en el aeropuerto de Schiphol, en Holanda. La repatriación de los cuerpos se realizó en un avión especial de la compañía aérea turca que aterrizó el sábado en Estambul.

Cinco turcos y cuatro norteamericanos perecieron en el accidente del Boeing 737-800, que por causas que aún se están investigando cayó pocos metros antes de llegar a la pista. De los cinco fallecidos, tres eran los pilotos del avión Hasan Tahsin Arısan, Olgay Özgür y Murat Sezer, además del asistente de vuelo Ulvi Murat Eskin. El quinto fallecido de nacionalidad turca es el empresario Bülent İçgören, cuyo funeral se celebró con asistencia de multitud de familiares y empresarios en la mezquita de Ortaköy en Estambul.

Por su parte los cuatro miembros de la tripulación del avión fueron honrados con música y flores en una emotiva y multitudinaria ceremonia en la sede de Turkish Airlines en Estambul, a la que asistieron cientos de familiares, amigos y compañeros de las víctimas. El presidente de la compañía -de la que el estado turco tiene una participación del 25%-, Candan Karlıtekin, calificó a los pilotos de \»héroes\» y dijo que habían estado a la altura de su deber al evitar que se produjeran más víctimas a costa de sus propias vidas. Karlıtekin confesó además durante la ceremonia que cuando se enteró de la noticia pensó en el reciente aterrizaje de emergencia de otro avión en el río Hudson de Nueva York, y tuvo la esperanza de que nadie hubiera resultado herido.

\»Nuestros héroes han salvado la vida de 126 personas a costa de sus propias vidas\», dijo Karlıtekin, quien no pudo evitar romper a llorar.

Mientras, ayer domingo varios ciudadanos turcos residentes en Amsterdam acompañados por organizaciones holandesas y el alcalde de la ciudad de Haarlemmmermeer -donde tuvo lugar el accidente- visitaron el lugar del suceso y depositaron flores en el mismo.

Las turbulencias podrían estar detrás del accidente

La Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas de Turquía (TALPA) aseguró hace unos días que cree que el accidente pudo deberse a la turbulencia generada por la estela de un avión de grandes dimensiones que había aterrizado tan sólo dos minutos antes en el aeropuerto, y que habría causado una pérdida del control del avión.

En una rueda de prensa celebrada el pasado viernes, TALPA declaró que un Boeing 757 había aterrizado en el aeropuerto de Schiphol tan sólo dos minutos antes de que se dispusiese a aterrizar el vuelo de Turkish Airlines. La normativa aérea internacional establece que los controladores aéreos deben dejar un espacio de tiempo de varios minutos tras el aterrizaje de uno de estos grandes aviones, que generan unas enormes turbulencias con su estela que duran varios minutos. TALPA destaca que esto explicaría que el avión cayera tan brusca y rápidamente como afirman los testigos y los supervivientes, lo que no ocurre en caso de un fallo de los motores, una de las causas que se han apuntado en algunos medios. \»Todo parece normal hasta el último minuto. La torre de control debería haber ampliado la distancia entre los dos aviones\», dijo su portavoz, Ali Ziya Yılmaz.

TALPA descartó además por completo la posibilidad de que el avión hubiese caído por falta de combustible. \»Cuando este avión chocó contra el suelo, tenía 4.100 kilogramos de combustible. Eso quiere decir que el avión tenía suficiente fuel para aterrizar en el aeropuerto de Colonia (Alemania) y operar allí (en tierra) durante hora y media\», dijo su secretario general, Savaş Sen, quien es además un piloto experimentado. \»Si hubiera habido problemas con los motores, el descenso no habría sido tan rápido\».

La asociación de pilotos turcos descartó además otras posibilidades apuntadas por algunos medios de comunicación, y que en su opinión carecen de fundamento y sólo crean confusión en torno tanto al accidente como a la seguridad de Turkish Airlines, una compañía que goza de un gran historial de seguridad y que en Europa está a la altura de empresas como British Airways. Así, TALPA calificó de absurdas las informaciones de que un piloto en prácticas pudiera estar tripulando el avión durante el aterrizaje, o que el capitán -un hombre con muchos años de experiencia como piloto tanto civil como militar- hubiera calculado mal la maniobra de aterrizaje.