Araghchi de Irán, Fidan de Turquía

Turquía e Irán discuten la situación en Siria tras la caída de Alepo

Los ministros de exteriores de Turquía e Irán se reunieron este lunes en Ankara para abordar la situación creada en Siria tras la ofensiva lanzada por los rebeldes sirios en la provincia de Idlib que ha conducido a la caída de Alepo, de donde las fuerzas del régimen de Bashar al-Assad se han retirado por completo.

Medios turcos informaron que el ministro de exteriores turco Hakan Fidan abordó con su homólogo iraní Abbas Araghchi -quien aterrizó anoche en Ankara tras visitar Damasco- la crisis en Siria además del conflicto palestino-israelí. Durante una rueda de prensa conjunta, Fidan volvió a insistir en la idea de que sería un error explicar los acontecimientos vividos desde la semana pasada en Siria atribuyéndolos a una intervención exterior, señalando que Ankara venía ya advirtiendo desde hace tiempo contra una nueva escalada de las tensiones, y recordando en este sentido que no se ha hecho nada en estos 13 años por resolver los problemas que llevaron al estallido de la guerra civil en Siria.

El ministro de exteriores de Turquía subrayó una vez más que Ankara siempre ha apoyado la plena integridad territorial de Siria, haciendo referencia al llamado proceso de Astana iniciado en 2017 bajo mediación de Turquía, Rusia e Irán, que logró un alto al fuego entre las fuerzas del régimen de Assad y la oposición siria, pero sin que se produjeran avances en solucionar las raíces del conflicto.

“Los últimos acontecimientos subrayan la necesidad de alcanzar un compromiso entre el régimen de Damasco y su propio pueblo, la oposición legítima”, dijo Fidan, quien volvió a insistir en que Turquía no deseaba una nueva escalada del conflicto en Siria: “No queremos ver a las ciudades cayendo en la ruina. No queremos ver a la gente desplazada. Es esencial detener la huída de refugiados y que la gente pueda regresar a sus hogares”, dijo.

Irán acusa a EE.UU. e Israel de estar tras la ofensiva en Siria

Por su parte Araghchi, que el domingo se reunió en Damasco con Bashar al-Assad y le expresó el firme apoyo de Teherán a su gobierno, acusó a los rebeldes sirios -a los que se refirió como “grupos terroristas”- de tener “conexiones con Estados Unidos e Israel”; a juicio del canciller iraní, sería un error pensar que “el régimen sionista” (Israel) no está implicado en la nueva ofensiva de las fuerzas de la oposición en la región.

Pese a sus discrepancias sobre el origen de la ofensiva que ha llevado al régimen de Assad a perder el control sobre Alepo (la segunda mayor ciudad del país), el ministro de exteriores de Irán coincidió con su homólogo de Turquía en que es importante preservar los logros alcanzados en el proceso de Astana porque “la inseguridad en Siria golpeará al pueblo sirio y a su economía”. Ambos gobiernos expresaron además su deseo de mantener la cooperación en la lucha contra el terrorismo, incluido el PKK y su rama iraní, el PJAK.